Ginebra. — El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó como “extremadamente preocupantes” las declaraciones de funcionarios iraníes que sugieren que manifestantes podrían enfrentar la pena de muerte por su participación en las protestas contra el régimen.
En un comunicado difundido este martes, Türk alertó sobre la posibilidad de que se utilicen procedimientos judiciales acelerados para imponer sentencias capitales contra civiles detenidos por manifestarse.
La advertencia se produjo luego de que el fiscal de Teherán, Ali Salehi, afirmara el viernes pasado que algunos participantes en las protestas podrían ser condenados a muerte, según la agencia semioficial Tasnim.
Hospitales desbordados y víctimas, incluidos niños
Türk también citó reportes de hospitales iraníes saturados por la cantidad de personas heridas durante la represión de las protestas, incluidos menores de edad, lo que evidencia —dijo— la gravedad de la crisis humanitaria que vive el país.
“El asesinato de manifestantes pacíficos debe cesar, y etiquetar a los manifestantes como ‘terroristas’ para justificar la violencia contra ellos es inaceptable”, subrayó.
ONU acusa uso de fuerza brutal
El jefe de derechos humanos de la ONU comparó la actual represión con la ocurrida durante las protestas de 2022, señalando que el patrón de las autoridades iraníes ha sido “infligir una fuerza brutal para sofocar demandas legítimas de cambio”.
Por ello, Türk exigió a Teherán:
El cese inmediato de toda violencia contra la población
El fin de la represión contra manifestantes
Rendición de cuentas por las graves violaciones a los derechos humanos
REDACCION
