Washington. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estuvo cerca de ordenar una acción militar limitada contra Irán tras una reunión nocturna en la Sala de Situación de la Casa Blanca, en la que se analizaron posibles escenarios ante la represión del régimen iraní contra manifestantes, revelaron fuentes con conocimiento del encuentro.
De acuerdo con funcionarios familiarizados con la reunión del martes, varios de los principales asesores de seguridad nacional salieron convencidos de que una decisión militar era inminente, luego de que el mandatario observara videos de ejecuciones pasadas en Irán, escenas descritas como “estremecedoras” y que podrían repetirse en el contexto actual de violencia estatal.
Ejecución de manifestante elevó la tensión
Durante la sesión, Trump fue informado sobre la ejecución programada de Erfan Soltani, un manifestante iraní de 26 años considerado de alto perfil, prevista inicialmente para el 14 de enero, según el Departamento de Estado. La posibilidad de que se concretara la sentencia generó una fuerte reacción del presidente.
“El presidente estaba profundamente preocupado por esa perspectiva”, señaló una fuente cercana a la reunión a CNN.
Aunque no se tomó una decisión formal durante el encuentro, Trump indicó que continuaría evaluando las opciones disponibles, incluidas las de carácter militar.
Mensajes públicos y señales contradictorias
Para la mañana del miércoles, tras alentar públicamente a los iraníes a salir a las calles y asegurar que “la ayuda está en camino”, el presidente parecía más inclinado que antes a autorizar una operación limitada, según las fuentes consultadas.
Sin embargo, un día después, Trump sorprendió incluso a funcionarios de alto nivel al declarar que “fuentes muy importantes del otro lado” le habían informado que las matanzas habían cesado, lo que —según dijo— eliminaba la amenaza inmediata de una intervención militar.
Los informes de inteligencia estadounidenses, no obstante, no confirmaban que Irán hubiera detenido las ejecuciones o la represión contra manifestantes. Por el contrario, se mantenía la percepción de que una acción militar seguía siendo probable, al punto de que ya se habían activado medidas preventivas, como la evacuación de personal no esencial de la principal base aérea de Estados Unidos en la región.
¿Estrategia de distracción?
Algunos funcionarios comenzaron a cuestionar si las declaraciones del presidente formaban parte de una estrategia de distracción, similar a lo ocurrido en junio, cuando Trump realizó comentarios públicos evasivos poco antes de ordenar ataques contra instalaciones nucleares iraníes.
La Casa Blanca reiteró el jueves que todas las opciones permanecen sobre la mesa, incluidas las militares.
“El presidente y su equipo han comunicado al régimen iraní que, si las muertes continúan, habrá consecuencias graves”, afirmó la secretaria de prensa Karoline Leavitt.
Más tarde, subrayó que la decisión final permanece en manos del mandatario.
“La verdad es que solo el presidente Trump sabe qué va a hacer, y un grupo muy reducido de asesores está al tanto de su pensamiento”, concluyó.
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