TEHERÁN / WASHINGTON — Lejos de flexibilizar su postura ante Estados Unidos, Irán ha elevado el tono y endurecido sus condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta. La nueva lista de exigencias, difundida por medios estatales iraníes, marca un giro más rígido en la negociación y complica el acuerdo limitado que Teherán y Omán habían avanzado en junio. La Casa Blanca, según analistas, no se sorprende: los sectores de línea dura iraníes llevan semanas advirtiendo que el pacto provisional no equivale a reabrir la vía marítima en los términos que desea Washington .
“Estados Unidos debe corregir su comportamiento”
El mensaje desde Teherán es claro: para que el estrecho vuelva a operar con normalidad, Washington debe cumplir condiciones adicionales. Los funcionarios iraníes sostienen que el memorando de entendimiento quedó suspendido tras los ataques estadounidenses contra objetivos iraníes y las posteriores represalias en toda la región, además del resurgimiento de ataques contra embarcaciones comerciales .
Entre las exigencias planteadas por el anterior representante iraní ante el Consejo Supremo de Seguridad Nacional se incluyen:
- levantamiento del bloqueo naval de EE.UU.,
- retirada de fuerzas militares estadounidenses,
- fin permanente de la guerra en curso .
Aunque Mohsen Rezaei fue nombrado nuevo representante del líder supremo ante el Consejo, no está claro si estas demandas seguirán vigentes bajo su gestión .
Washington insiste en la presión económica
El presidente Donald Trump declaró que EE.UU. mantiene negociaciones “en un perfil bajo”, pero subrayó que el énfasis está en incrementar la presión económica sobre Irán, al que describió como un país en “muy mala situación” financiera, sin recursos para pagar a sus soldados .
Trump también afirmó que la disputa por Ormuz “se resolverá” y la comparó con “una partida de ajedrez”, aunque reconoció que las conversaciones avanzan solo parcialmente .
Un estrecho clave para la economía global
El estrecho de Ormuz es una vía marítima crucial para el transporte de petróleo. La incertidumbre sobre su reapertura mantiene en alerta a los mercados energéticos, especialmente tras un fin de semana de tensiones y declaraciones cruzadas entre Teherán y Washington .
Omán, mediador histórico entre ambos países, parecía cerca de concretar un acuerdo, pero la nueva postura iraní ha enfriado las expectativas de un impulso inmediato al transporte marítimo de crudo .
Un conflicto que se expande más allá de Ormuz
La escalada no se limita al estrecho. En Yemen, el ejército gubernamental afirmó haber frustrado un ataque de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, mientras el grupo insurgente asegura haber golpeado fuerzas sauditas y una refinería en el mar Rojo, elevando el riesgo de que actores aliados a Teherán intensifiquen el conflicto regional .
Un escenario sin señales de distensión
Con exigencias más duras, negociaciones estancadas y tensiones militares en aumento, el futuro del estrecho de Ormuz —y de la relación entre EE.UU. e Irán— permanece en un punto crítico. La región observa con cautela mientras ambos países mantienen una postura firme, sin señales claras de que alguno esté dispuesto a ceder.
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