Carlos Alcaraz regresó al circuito con la solvencia de un campeón. Después de cinco meses sin competir, el español debutó en el US Open 2026 con una victoria clara ante el ruso Roman Safiullin por triple 6-4, un resultado que lo coloca sin sobresaltos en la segunda ronda del último Grand Slam del año.
El número 3 del mundo no jugaba un partido oficial desde el 14 de abril, en el ATP 500 de Barcelona. Su vuelta, en el estadio Arthur Ashe, estuvo acompañada por su familia, su equipo, David Ferrer y un invitado inesperado: Travis Scott, con quien lanzó una colaboración de indumentaria justo antes del torneo.
Un inicio con ajustes, pero sin perder jerarquía
En los primeros juegos, Alcaraz mostró cierta imprecisión con el servicio y la devolución, incluso debió levantar un break point en su primer turno de saque. Más tarde, con el marcador 2-3, volvió a salvar un punto de quiebre con tres puntos de altísimo nivel.
El quiebre decisivo del primer set llegó en el séptimo game, cuando el murciano aceleró y desplegó su repertorio para romper el saque del ruso. Cerró el parcial por 6-4 en 48 minutos.
Ajuste rápido y control del partido
El segundo set comenzó con dudas: cedió su servicio y ganó apenas un punto en los primeros diez jugados. Pero la reacción fue inmediata. Recuperó el quiebre y volvió a golpear en otro séptimo game, esta vez con una derecha ganadora que lo encaminó al 6-4.
En el tercer parcial, Alcaraz volvió a escapar de dos break points en su primer turno de saque. Luego quebró para ponerse 2-1 y ya no soltó la ventaja, cerrando el triunfo en 2 horas y 20 minutos.
Un regreso alentador
Aunque mostró imprecisiones propias del largo parón, el campeón defensor dejó señales claras de competitividad: sonrisa, tranquilidad y destellos de su talento habitual. Su próximo rival será el portugués Jaime Faria (N° 79), vencedor en cinco sets de Jenson Brooksby.
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