Ciudad de México.— Cruz Azul volvió a sumar de a tres puntos en el Apertura 2026, aunque tuvo que esperar hasta los últimos minutos para conseguirlo. La Máquina derrotó 1-0 a Santos Laguna en la Jornada 7 de la Liga MX, gracias a una anotación de José Paradela al minuto 89.
El conjunto cementero dominó buena parte del encuentro y tuvo algunas oportunidades para abrir el marcador, pero se encontró con una sólida actuación del arquero de Santos, Carlos Acevedo, quien mantuvo con vida a los Guerreros durante gran parte del partido.
Cruz Azul también estuvo cerca de marcar con un disparo de Érik Lira que terminó estrellándose en el poste, en una de las acciones más peligrosas del encuentro. La falta de contundencia parecía condenar a La Máquina a dejar escapar dos puntos en casa.
Sin embargo, cuando el partido entraba en su recta final apareció José Paradela. Al minuto 89, el argentino recibió el balón dentro del área y sacó un potente disparo que terminó en el fondo de las redes para desatar la celebración celeste y sentenciar el 1-0 definitivo.
El resultado permitió a Cruz Azul conseguir su segunda victoria consecutiva y llegar a 12 puntos en el torneo, además de colocarse nuevamente en puestos de clasificación. Santos Laguna, por su parte, continúa con dificultades en el Apertura y se mantiene en la parte baja de la tabla.
El encuentro también marcó el regreso de Érik Lira con La Máquina después de que no se concretara su fichaje con el Mónaco. El mediocampista volvió a tener participación y fue una de las novedades del cuadro dirigido por Joel Huiqui.
Aunque Cruz Azul consiguió el resultado que buscaba, su funcionamiento dejó algunas dudas, particularmente de cara a su próximo compromiso. La Máquina tendrá ahora una prueba de mayor exigencia frente al América, duelo programado para el próximo sábado 12 de septiembre.
El triunfo ante Santos representa así una inyección de confianza para Cruz Azul, que encontró en Paradela al héroe de una noche que parecía destinada a terminar sin goles, pero que finalmente terminó con una celebración agónica para los cementeros.
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