Manila, Filipinas (AP). — Japón y Filipinas firmaron este jueves un acuerdo de defensa y cooperación logística que permitirá el suministro libre de impuestos de municiones, combustible, alimentos y otros insumos militares durante entrenamientos conjuntos, con el objetivo de reforzar la disuasión ante la creciente agresión de China en la región y mejorar la capacidad de respuesta ante desastres naturales.
El pacto se concreta en un contexto de crecientes tensiones políticas, comerciales y de seguridad entre Japón y China, exacerbadas recientemente por declaraciones de la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, quien advirtió que una eventual acción china contra Taiwán podría derivar en una intervención japonesa.
Conflictos territoriales y respaldo de Estados Unidos
Japón y Filipinas mantienen disputas territoriales separadas con Beijing en el mar de China Oriental y el mar de China Meridional, conflictos que han ido en aumento y que podrían involucrar directamente a Estados Unidos, aliado estratégico de ambas naciones asiáticas.
El Acuerdo de Adquisición y Servicios Intercambiados fue firmado en Manila por el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, y la secretaria de Asuntos Exteriores de Filipinas, Theresa Lazaro.
“Ambos reconocimos el valor de promover el estado de derecho, incluida la libertad de navegación y sobrevuelo, especialmente en el mar de China Meridional”, afirmó Lazaro tras la firma.
Motegi señaló que ambas partes coincidieron en oponerse a cualquier intento unilateral de cambiar el statu quo por la fuerza o la coerción en los mares de China Oriental y Meridional, en una referencia directa —aunque sin nombrarla— a la postura cada vez más asertiva de China.
Más cooperación militar y apoyo económico
Durante la ceremonia, Japón anunció nueva asistencia en seguridad y desarrollo económico para Filipinas, que incluye financiamiento para refugios de seguridad para embarcaciones y la ampliación del acceso a internet en provincias del sur del país, históricamente afectadas por una insurgencia separatista de la minoría musulmana.
El acuerdo, que aún debe ser ratificado por el Parlamento japonés, facilitará no solo ejercicios militares conjuntos, sino también operaciones humanitarias, respuesta a desastres naturales y misiones de mantenimiento de la paz de la ONU, según funcionarios de ambos países.
Alianza en expansión en el Indopacífico
Este pacto se suma al Acuerdo de Acceso Recíproco, firmado a mediados de 2024 y en vigor desde septiembre, que permite el despliegue de tropas japonesas y filipinas en el territorio del otro país para realizar ejercicios de combate de mayor escala, incluidos entrenamientos con fuego real.
Además, Tokio y Manila continúan negociando un acuerdo adicional para fortalecer la protección de información militar y de defensa altamente confidencial.
El presidente filipino Ferdinand Marcos Jr. y el entonces primer ministro japonés Shigeru Ishiba anunciaron el inicio de estas negociaciones en abril del año pasado, también en Manila.
“Espero que nuestros dos países sigan colaborando estrechamente para lograr un Indopacífico libre y abierto, basado en el Estado de derecho”, declaró Ishiba en ese momento.
Creciente presión china en mares disputados
Bajo el mandato de Marcos Jr., iniciado en 2022, se han intensificado los enfrentamientos entre las guardias costeras de China y Filipinas en el mar de China Meridional, donde Beijing reclama casi la totalidad de la vía marítima y ha construido bases en islas artificiales para reforzar sus reclamaciones.
En el mar de China Oriental, China ha enviado de manera recurrente buques y aeronaves a zonas reclamadas también por Japón, lo que ha llevado a Tokio a desplegar aviones de combate en respuesta.
Estados Unidos ha advertido en reiteradas ocasiones a China sobre sus actos de agresión en aguas disputadas, reafirmando su compromiso con Japón y Filipinas, considerados entre sus aliados más sólidos en Asia.
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