Resumen
Las relaciones entre Colombia y Ecuador atraviesan su peor momento en casi dos décadas, alcanzando un nivel de tensión no visto desde la Operación Fénix de 2008. Lo que comenzó como un conflicto comercial escaló esta semana a una crisis de seguridad nacional, luego de que el presidente colombiano Gustavo Petro denunciara el hallazgo de un artefacto explosivo de origen militar ecuatoriano en el departamento del Putumayo.
Petro afirmó que está “comprobado” que la bomba pertenece al Ejército de Ecuador y anunció una nota de protesta diplomática. El presidente ecuatoriano Daniel Noboa rechazó las acusaciones, calificándolas de “infundadas”, y aseguró que todos los bombardeos recientes contra disidencias de las FARC se realizaron dentro de territorio ecuatoriano.
Investigación en curso y respuesta militar
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, confirmó el envío de personal especializado a la zona fronteriza y reportó que el artefacto fue detonado de manera controlada. Según el ministro, la amenaza fue neutralizada y se investiga cómo llegó el explosivo al país, con apoyo de autoridades ecuatorianas.
Tensión económica en aumento
El conflicto diplomático coincide con un deterioro del comercio bilateral:
- Desde febrero, Ecuador impuso una “tasa de seguridad” del 30% a productos colombianos.
- El 1 de marzo la elevó al 50%.
- Colombia respondió con medidas recíprocas.
El intercambio comercial —más de US$ 1.800 millones anuales— está prácticamente paralizado en sectores como cosméticos, confitería y autopartes.
Dos visiones opuestas sobre la lucha antidrogas
El trasfondo del conflicto refleja diferencias profundas:
- Noboa defiende una estrategia de mano dura y cooperación militar con EE.UU.
- Petro sostiene que ese modelo ha fracasado y apuesta por la erradicación concertada y la persecución financiera de los carteles.
Noboa acusó a Colombia de permitir la infiltración de grupos armados en Ecuador; Petro insiste en que el explosivo hallado prueba una violación territorial.
Preocupación internacional
La Comunidad Andina de Naciones (CAN) y otros organismos regionales expresaron alarma por el deterioro de la relación bilateral y llamaron a resolver la crisis mediante diálogo y diplomacia.
REDACCION
