Justin Wrobleski firmó la mejor apertura de su joven carrera y lideró a los Dodgers a una victoria por 4-0 sobre los Mets, en una noche en la que el zurdo mostró por qué la organización lo proyecta como una pieza clave de su rotación.
En apenas su tercera apertura de 2026, Wrobleski enfrentó a solo un bateador por encima del mínimo durante ocho entradas en blanco, permitiendo dos hits y ponchando a dos, con un total de 90 lanzamientos. Aunque no volvió para el noveno —los Dodgers cuidaron su carga de trabajo tras una salida previa de 78 pitcheos—, su actuación quedó como la más dominante de un abridor del club en lo que va de la temporada.
El zurdo retiró a sus primeros 13 bateadores antes de conceder un sencillo a Jorge Polanco en el quinto inning, inmediatamente borrado con una doble matanza. No volvió a permitir tráfico hasta el octavo, cuando Francisco Álvarez conectó el segundo y último hit de los Mets.
Con esta salida, Wrobleski se unió a un grupo selecto: es apenas el cuarto abridor de los Dodgers en la última década en enfrentar al mínimo durante al menos siete entradas, junto a Clayton Kershaw, Max Scherzer y Rich Hill.
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