El Real Oviedo consumó este lunes su descenso matemático a la Segunda División de España, apenas once meses después de haber regresado a la élite. El empate 1-1 entre Girona y Rayo Vallecano, con un gol de Stuani en los minutos finales, selló la caída del conjunto carbayón .
Un proyecto que se desmoronó en once meses
El regreso del Oviedo a Primera duró solo una temporada, marcada por inestabilidad deportiva y tensiones extradeportivas. El club, propiedad del Grupo Pachuca, atravesó un año convulso que incluyó tres entrenadores en menos de un año .
La afición, que había respaldado masivamente al equipo al inicio del curso, terminó mostrando un descontento generalizado con la gestión del conglomerado mexicano y del presidente Jesús Martínez .
Tres técnicos, cero estabilidad
Veljko Paunovic, el entrenador que logró el ascenso tras 24 años fuera de Primera, fue despedido apenas ocho jornadas después, pese a que el equipo aún no estaba en zona de descenso .
Su sustituto, Luis Carrión, nunca contó con el respaldo de la afición debido a su polémica salida en 2024 rumbo a Las Palmas. Su etapa fue desastrosa: nueve partidos sin victoria, que hundieron al equipo en la clasificación .
Finalmente, el club apostó por Guillermo Almada, quien mejoró el rendimiento y la competitividad, pero solo logró cuatro victorias más, insuficientes para evitar el descenso .
Una afición fiel, pero cansada
El Oviedo inició la temporada batiendo el récord de abonados en Asturias, pero el desencanto creció con el paso de los meses. La hinchada expresó su molestia dentro y fuera del estadio, exigiendo cambios profundos en la estructura del club .
Lo que viene para el Grupo Pachuca y el club
El presidente Martín Peláez ya anunció que habrá cambios estructurales en las próximas semanas, tanto en la dirección deportiva como en el área administrativa. También queda por definirse si Almada continuará al frente del equipo en Segunda División .
El Real Oviedo afronta ahora un nuevo reto: reconstruirse y buscar un regreso inmediato a Primera, en medio de un clima de exigencia y frustración tras un año que nadie en el club quiere recordar.
REDACCION
