Sergio “Checo” Pérez enfrentará un panorama complicado en el Gran Premio de China, luego de finalizar último en la sesión de calificación, afectado nuevamente por la falta de potencia en el Cadillac MAC.26, un problema que él mismo reclamó por radio durante su vuelta rápida.
Un auto sin respuesta
El mexicano abrió la Q1 con neumáticos suaves, pero su primer registro de 1:37.524 lo dejó en el fondo de la tabla. A pesar de montar un juego nuevo de gomas para un segundo intento, solo pudo marcar 1:36.906, insuficiente para salir del último lugar.
La diferencia con los líderes fue contundente:
- +4.5 segundos respecto al mejor tiempo de la Q1, marcado por George Russell (1:33.262).
- +2 segundos del corte para la Q2.
- +1 segundo del penúltimo puesto, ocupado por Lance Stroll.
Durante su vuelta final, Pérez expresó su frustración por radio, señalando la falta de potencia del monoplaza.
Un fin de semana cuesta arriba
El mexicano ya había partido desde el último cajón en la carrera Sprint debido a fallas en el sistema de combustible, situación que el equipo no pudo resolver a tiempo. En esa prueba terminó 19º, beneficiado únicamente por el retiro de tres pilotos.
Lo que viene
Con un auto poco competitivo y un fin de semana lleno de contratiempos, Checo tendrá que remontar desde el fondo en un circuito que históricamente exige ritmo y gestión. El reto es mayúsculo para él y para Cadillac, que sigue sin encontrar velocidad en su proyecto de F1.
Si quieres, puedo armar un titular más breve, una versión para redes o un análisis del impacto de este resultado en su temporada.
REDACCION
