Un swing bastó para cambiar el tono de la gira. Paul Goldschmidt atacó el primer lanzamiento que vio de Trevor Rogers y lo envió por encima del jardín izquierdo para encender a los New York Yankees, que vencieron 6-2 a los Baltimore Orioles en Camden Yards, frenando una racha de cuatro derrotas consecutivas. El batazo inicial de Goldy —su cuarto jonrón del año y el 376 de su carrera— marcó la pauta ofensiva del club visitante .
Un tercer inning explosivo que definió el rumbo
Los Yankees, que han sufrido para producir fuera del Bronx esta temporada, encontraron aire en un tercer episodio de cinco carreras. Ahí, Cody Bellinger y Amed Rosario impulsaron anotaciones antes de que Trent Grisham desapareciera la bola por el jardín central con un jonrón de tres carreras, su sexto de la campaña .
Ese rally fue suficiente para sostener la ventaja y darle respiro a una ofensiva que promediaba apenas 3.9 carreras por juego como visitante, muy por debajo de las 6.5 que registra en casa .
Warren responde y recupera el control
En la loma, Will Warren ofreció la salida que el equipo necesitaba. Tras haber permitido seis carreras en su apertura previa, el derecho se recompuso y limitó a Baltimore a dos anotaciones en 5.2 innings, con seis ponches y solo una base por bolas .
Incluso salió de un serio aprieto en el tercer inning, cuando una combinación de error y tiro descontrolado llenó las bases sin outs. Warren provocó un elevado y luego una doble matanza para escapar ileso .
Un triunfo necesario en territorio complicado
La victoria no solo corta la mala racha, sino que devuelve estabilidad a un equipo que busca mantener el paso en el Este de la Liga Americana. Con Goldschmidt encendido desde el primer pitcheo y un Grisham oportuno, los Yankees encontraron la fórmula para imponerse en una plaza que suele complicárseles.
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