TEHERÁN.— En medio de la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos, la capital iraní amaneció cubierta de vallas publicitarias de tono abiertamente vengativo, diseñadas por la maquinaria propagandística del régimen para enviar un mensaje de desafío tanto a su población como al exterior. Las imágenes, colocadas en avenidas principales, buscan reforzar la narrativa de que la República Islámica mantiene el control absoluto mientras su enemigo “se desmorona” .
Imágenes de confrontación y símbolos religiosos
Una de las vallas más llamativas muestra a la Estatua de la Libertad derrumbándose, rodeada de personas que portan banderas con la frase “Oh, vengadores de Hussein”, referencia directa a la venganza por el asesinato del imán Hussein bin Ali, figura central del islam chiita .
En la parte superior aparece una cita contundente: “¿Por qué no habríamos de matar a quien mató a mi Imam? Porque sería una deshonra para nosotros no matar a tu asesino.” El término “Imam”, en este contexto, alude al fallecido líder supremo Ali Jamenei, muerto al inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel .
Otra valla muestra a un combatiente con una camiseta con el retrato de Jamenei, sosteniendo una bandera roja en honor al Imam Hussein, símbolo de duelo y resistencia en la tradición chiita .
Ormuz como escenario de amenaza
Una tercera imagen representa un esqueleto en la orilla del estrecho de Ormuz, mientras un barco con bandera iraní navega con la inscripción “Golfo Pérsico” . La escena sugiere que cualquier intento de Estados Unidos por desafiar el control iraní en la zona tendría consecuencias mortales.
Propaganda en tiempos de guerra
Irán suele desplegar vallas de este tipo para exhibir su poderío militar y su postura desafiante durante periodos de tensión. El mes pasado, las autoridades colocaron un cartel gigante donde se veía al presidente estadounidense Donald Trump siendo estrangulado por varias manos, acompañado del mensaje “La venganza es inevitable”, escrito en inglés y persa .
Un mensaje interno y externo
Analistas señalan que estas imágenes buscan dos objetivos:
- Reforzar la moral interna, mostrando que el país no retrocede pese a las sanciones y ataques.
- Enviar una advertencia simbólica a Estados Unidos en momentos en que las negociaciones sobre el estrecho de Ormuz siguen en un frágil punto medio.
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