La selección de Suecia arrancó su participación en el Mundial 2026 con una actuación arrolladora, imponiéndose 4-0 a Túnez gracias a una dupla ofensiva que brilló desde el primer minuto.
El ataque sueco, liderado por Alexander Isak y Viktor Gyokeres, fue determinante: ambos delanteros se combinaron con precisión y potencia, generando constantes desajustes en la defensa tunecina. Isak abrió el marcador con un gol de gran definición, mientras que Kulusevski aportó tanto en la creación como en la finalización, sellando la goleada con un tanto propio.
Túnez, pese a sus intentos de reaccionar, nunca encontró la fórmula para frenar la intensidad escandinava. La diferencia física y táctica se hizo evidente en el segundo tiempo, donde Suecia dominó el ritmo y amplió la ventaja con autoridad.
Este triunfo coloca a Suecia como líder de su grupo y envía un mensaje claro: su ataque es una de las armas más temibles del torneo. Túnez, en cambio, deberá recomponerse rápidamente si quiere mantener vivas sus aspiraciones en la fase de grupos.
REDACCION
