Bélgica inició su camino en el Mundial 2026 con un resultado inesperado: empate 1-1 frente a Egipto, en un duelo donde los ‘Diablos Rojos’ tuvieron que remar contra corriente y fueron salvados por un autogol. El partido, disputado en el Estadio de Seattle, dejó más dudas que certezas para el equipo europeo.
Egipto golpeó primero y sorprendió a Bélgica
El conjunto africano mostró personalidad desde el arranque y abrió el marcador al minuto 19. Una jugada iniciada por Mohamed Salah terminó en los pies de Emam Ashour, quien sacó un disparo raso desde los linderos del área para vencer a Thibaut Courtois.
Egipto incluso estuvo cerca del 0-2 en dos ocasiones, pero Courtois mantuvo con vida a su selección con atajadas decisivas ante Omar Marmoush y el propio Salah.
Reacción belga y un empate sufrido
Bélgica mejoró en la segunda mitad y estuvo a punto de igualar con un tiro libre de Kevin De Bruyne que se estrelló en el poste al 53’.
El técnico Rudi García movió el banquillo y el ingreso de Romelu Lukaku cambió el ritmo del ataque. Apenas 40 segundos después de entrar, el delantero presionó dentro del área y provocó el autogol de Mohamed Hany, que significó el 1-1.
Courtois y Shoubir, figuras del partido
Los porteros fueron protagonistas en ambos arcos.
- Courtois evitó que Egipto ampliara la ventaja en el primer tiempo.
- Mostafa Shoubir, guardameta egipcio, sostuvo el empate con dos atajadas clave en los minutos finales ante Thomas Meunier y Brandon Mechele.
Un debut que deja interrogantes
Bélgica, favorita del Grupo G, mostró altibajos y dependencia de sus individualidades. Egipto, por su parte, firmó un debut sólido, competitivo y con argumentos para soñar con avanzar.
El empate deja el sector abierto y obliga a los europeos a ajustar rápido si quieren evitar complicaciones en la fase de grupos.
REDACCION
