El conteo electoral en Perú llegó a un punto decisivo: con el 99,86% de actas procesadas, la ventaja de Keiko Fujimori (50,12%) sobre Roberto Sánchez (49,88%) es matemáticamente irreversible. Quedan menos de 140 actas por resolver, que representan menos de 30.000 votos, insuficientes para revertir la diferencia superior a 43.000 votos.
Pese a ello, Sánchez anunció que no reconocerá los resultados, acusó un “beneficio fraudulento” a favor de Fujimori y convocó a una marcha de resistencia. Su partido intentó anular el voto en el extranjero —donde Fujimori obtuvo más de 80.000 votos de ventaja—, pero los recursos fueron rechazados por presentarse fuera de plazo y sin cumplir requisitos.
La ONPE defendió el cambio en el método de conteo de votos en el exterior, señalando que fue un ajuste operativo, no una modificación legal.
El proceso de proclamación final aún tomará tiempo: los Jurados Electorales Especiales deben resolver actas observadas y emitir proclamaciones descentralizadas antes de que el Jurado Nacional de Elecciones oficialice el resultado. El cambio de mando está previsto para el 28 de julio.
REDACCION
