CIUDAD DE MÉXICO — La Selección Mexicana cerró una fase de grupos perfecta en el Mundial 2026: tres victorias en tres partidos, ningún gol recibido y un equipo que, además de competir, se dio espacio para rendir homenaje a una de sus máximas figuras: Guillermo Ochoa, el portero que vive su sexto y último Mundial.
El Tri derrotó 3-0 a Chequia en el Estadio Ciudad de México, un triunfo que confirmó el gran momento del equipo de Javier Aguirre y que, al mismo tiempo, permitió un emotivo reconocimiento a Ochoa, quien a sus 40 años recibió minutos en un escenario que parecía escrito para su despedida.
Un cierre perfecto y un tributo merecido
México dominó el partido desde el inicio. Los goles de Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo sellaron la victoria, pero la noche tuvo un protagonista distinto: Paco Memo.
Aguirre decidió ingresarlo en la segunda mitad, en un gesto que combinó respeto, simbolismo y cariño. Ochoa abrazó a Rafael Márquez antes de entrar, recibió una ovación ensordecedora y, al finalizar, recorrió sus postes para besarlos, se hincó y rompió en llanto. Una escena que marcó lo que podría ser su último partido en la historia de los Mundiales.
Incluso el grito de la afición cambió: en vez de la palabra prohibida, el estadio tronó con un “¡Eeeeh, Memo!”.
Un equipo sólido y con recambio
El Tri no solo ganó: convenció. Aguirre utilizó 25 de sus 26 jugadores en la fase de grupos, mostrando amplitud, confianza y un recambio generacional que ya empieza a tomar forma. El único sin minutos es el portero Carlos Acevedo.
El debutante Mateo Chávez, autor del primer gol, se convirtió en una de las revelaciones del torneo. México, además, logró algo inédito: nueve puntos de nueve posibles, algo que jamás había conseguido en una Copa del Mundo.
Lo que viene para México
Con el liderato asegurado, México enfrentará los dieciseisavos de final con un equipo en gran forma, un vestidor unido y una afición que ya se ilusiona con una participación histórica.
El homenaje a Ochoa no fue solo un gesto: fue un mensaje. México está escribiendo una nueva página, pero no olvida a quienes construyeron el camino.
REDACCION
