La Selección Mexicana firmó una noche histórica en el Estadio Ciudad de México al derrotar 2-0 a Ecuador y avanzar, por fin, al anhelado quinto partido del Mundial 2026, un logro que la afición esperaba desde hace cuatro décadas. La victoria, contundente y emocional, desató una celebración que recorrió todo el país.
Un triunfo que rompe una espera generacional
Lo que ocurrió en la capital mexicana era un sueño aplazado desde 1986: la playera verde, tantas veces guardada con tristeza, esta vez se vistió de esperanza. México no solo ganó; ganó con autoridad, sin titubeos, sin fantasmas, con un fútbol que se sintió liberador.
El equipo dirigido por Javier Aguirre entregó el protagonismo a sus futbolistas, especialmente a un chico de 17 años, Gilberto Mora, símbolo del nuevo México mundialista, acompañado por dos atacantes en estado de gracia: Julián Quiñones y Raúl Jiménez.
Quiñones y Jiménez, los verdugos de Ecuador
El primer tiempo fue un recital ofensivo. México avisó desde el inicio que quería el balón y Ecuador nunca encontró cómo frenar el ímpetu tricolor.
Los goles que antes solo existían en la imaginación de la afición finalmente se gritaron:
- Raúl Jiménez abrió el marcador.
- Julián Quiñones amplió la ventaja con una jugada de potencia y precisión.
Pudieron ser más, pero México aún debe afinar detalles en la definición.
Una defensa que sostiene el sueño
Si el primer tiempo fue ofensivo, el segundo fue una demostración de solidez defensiva. La zaga formada por Johan Vásquez, César Montes y el arquero Raúl “Tala” Rangel mantuvo el arco en cero por cuarto partido consecutivo, convirtiéndose en la base emocional del equipo.
Ecuador intentó reaccionar con hasta cuatro hombres al ataque, pero se estrelló una y otra vez contra la muralla mexicana.
Un país que vuelve a creer
La victoria es un homenaje a quienes nunca dejaron de creer:
- A los aficionados que esperaron 40 años por un partido como este.
- A Javier Aguirre, que lo intentó tres veces desde el banquillo.
- A un grupo de jugadores que asegura que México puede ganar la Copa del Mundo.
El estadio coreó el “¿Y si sí? ¿Y si sí?” como un mantra colectivo que hoy parece más real que nunca.
Lo que viene: Inglaterra o Congo
México volverá a jugar en casa el próximo domingo, ante Inglaterra o Congo, en busca de la siguiente tierra prometida: los cuartos de final.
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