ZÚRICH / NYON — La FIFA, encabezada por Gianni Infantino, anunció este martes un ambicioso proyecto para crear una empresa comercial valuada en US$ 20.000 millones destinada a gestionar la Copa del Mundo y otras competencias globales con inversores privados, entre ellos la familia Kushner. La iniciativa, revelada inicialmente por The Times y confirmada por la propia FIFA, provocó una reacción inmediata y contundente de la UEFA, que acusó al organismo de cruzar una línea que “las instituciones rectoras del fútbol jamás deberían cruzar” .
¿En qué consiste la privatización?
Infantino propone crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial comercial que administraría la Copa del Mundo, el Mundial de Clubes y otras competencias. La FIFA asegura que la FFE podría recaudar US$ 4.200 millones antes de que termine el año, con una valoración inicial de US$ 20.000 millones, mediante la venta de participaciones minoritarias sin control a inversores de largo plazo .
Entre los inversionistas previstos figura Thrive Eternal, fundada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump .
UEFA: “El fútbol no se vende”
La reacción de la UEFA fue inmediata y severa. En un comunicado, el organismo europeo afirmó:
“No le corresponde a la FIFA venderla. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol” .
La UEFA advirtió que el proyecto amenaza la gobernanza del deporte y carece de transparencia sobre quién se beneficiaría económicamente. “El alma y la gobernanza del fútbol no son activos que se puedan negociar”, señaló la organización, que agrupa a 55 federaciones nacionales .
Un plan que requiere aprobación global
La FIFA recordó que es una asociación sin fines de lucro con 211 federaciones miembro, las cuales deberán aprobar cualquier cambio estructural. A cambio, Infantino promete que cada federación podría acceder a hasta US$ 20 millones en capital extraordinario dentro del nuevo programa FIFA Fast-Forward, cifra que aumentaría en ciclos posteriores hasta 2038 .
Contexto político y tensiones crecientes
El reciente Mundial masculino fortaleció los vínculos entre Infantino y Donald Trump, lo que ha generado preocupación dentro de la UEFA y otras federaciones europeas sobre la influencia política en la FIFA .
Además, este es el segundo intento de Infantino por impulsar un acuerdo multimillonario con capital privado. En 2018 propuso un proyecto de US$ 25.000 millones con SoftBank, que fracasó por la oposición de la UEFA, preocupada por la amenaza a la Liga de Campeones y la Eurocopa .
¿Qué sigue?
La FIFA no ha definido un calendario para debatir y votar el proyecto. El Consejo de Gobierno y las 211 federaciones deberán analizar la propuesta, mientras la UEFA insiste en que todas las asociaciones nacionales deben tomarse el asunto “muy en serio” .
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