Los Ángeles, 30 de julio de 2026. El japonés Roki Sasaki volvió a demostrar por qué es considerado una de las grandes promesas del pitcheo en las Grandes Ligas. Durante cinco innings dominantes, el derecho guió a los Dodgers a una victoria de 6-2 sobre los Marineros en el Dodger Stadium, antes de enfrentar dificultades en el sexto episodio.
Sasaki basó su repertorio en el splitter, un lanzamiento que se convirtió en su arma más efectiva de la noche. Nueve de los 18 swings fallidos de Seattle llegaron gracias a ese pitcheo, con el que consiguió cuatro de sus siete ponches. En esos primeros cinco capítulos apenas permitió tres corredores —dos sencillos y una base por bolas— y un solo batazo fuerte.
El panorama cambió en el sexto inning, cuando la ofensiva de los Marineros ajustó y castigó al japonés con tres imparables de más de 101 millas por hora de velocidad de salida. Cole Young abrió con un triple y Randy Arozarena lo remolcó con un doble. Más tarde, Sasaki otorgó una base por bolas con las bases llenas a Cal Raleigh, lo que marcó el final de su labor.
El relevo de Jack Dreyer y una espectacular jugada defensiva de Freddie Freeman evitaron que el daño fuera mayor. Dreyer ponchó a Rob Refsnyder y luego provocó un rodado que casi termina en error, pero Freeman se lanzó para atrapar la pelota y tocar a Weston Wilson, cerrando el episodio con autoridad.
Con este triunfo, los Dodgers refuerzan su dominio en casa y Sasaki suma otra actuación que, pese a la turbulencia en el sexto inning, confirma su potencial como pieza clave en la rotación angelina.
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