PEKÍN / WASHINGTON — China criticó este martes la nueva ofensiva económica de Estados Unidos contra Irán, advirtiendo que las medidas “solo intensificarán aún más las tensiones” en un momento en que la región enfrenta uno de sus episodios más delicados del año. La postura de Beijing llega mientras Teherán y Omán avanzan en una propuesta para reorganizar temporalmente la navegación en el estrecho de Ormuz, epicentro de la crisis.
Beijing marca distancia ante Washington
Las críticas de China se produjeron un día después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, prometiera un “día D económico” para los países que continúan comprando petróleo iraní.
La administración estadounidense anunció sanciones que abarcan sectores clave de la economía iraní —incluidos activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo— y advirtió que también podría castigar a países que mantengan vínculos comerciales con Teherán.
China, uno de los principales socios energéticos de Irán, respondió que su cooperación “no debe interrumpirse”, dejando claro que no planea alinearse con la presión de Washington.
Ormuz, el punto más caliente del conflicto
Mientras tanto, Irán y Omán presentaron una propuesta para establecer un canal de navegación temporal y avanzar en la limpieza de minas en el estrecho de Ormuz, tras semanas de negociaciones.
El anuncio coincidió con nuevas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que todas las minas en la vía fluvial “han sido retiradas o detonadas” y amenazó con destruir cualquier embarcación iraní que intente colocar más.
La vía marítima, crucial para el tránsito global de petróleo, ha sido escenario de ataques, cierres parciales y disputas sobre su control, con Estados Unidos insistiendo en que se trata de aguas internacionales y Teherán afirmando que mantiene el estrecho cerrado desde el inicio del conflicto.
Impacto económico inmediato
Los mercados reaccionaron con cautela ante la escalada:
- El Brent cayó un 2 %, cotizando alrededor de US$ 90 por barril.
- El WTI retrocedió 2,4 %, hasta aproximadamente US$ 83.
Operadores globales esperan detalles más concretos sobre las sanciones y sobre la propuesta marítima entre Irán y Omán, que podría alterar rutas de transporte energético.
Un conflicto que se densifica
La respuesta china añade presión diplomática a un escenario ya marcado por amenazas militares, sanciones masivas y negociaciones estancadas. Mientras Washington busca aislar económicamente a Irán, Beijing insiste en mantener sus lazos estratégicos, complicando cualquier intento de Estados Unidos por consolidar un frente internacional.
La tensión en el estrecho de Ormuz sigue siendo el termómetro de la crisis: cualquier movimiento —económico, militar o diplomático— tiene repercusiones inmediatas en la región y en los mercados globales.
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