MIAMI — Los Medias Rojas de Boston firmaron una victoria de carácter y resistencia al imponerse 7-3 en 11 entradas a los Marlins, impulsados por un grand slam de Jarren Durán, quien pasó de una noche complicada a convertirse en el héroe absoluto del encuentro.
De un 4-0 silencioso al rugido decisivo
Durán había tenido un juego difícil, con dos ponches en cuatro turnos, pero en el episodio 11 encontró el pitcheo que cambió todo: un sweeper de 80.4 mph del zurdo Cade Gibson que depositó a 412 pies en el jardín derecho para romper el empate y encaminar la victoria. El batazo coronó una entrada en la que Willson Contreras, Jahmai Jones y Andruw Monasterio ya habían cruzado el plato.
Durán llegó así a 17 carreras impulsadas en el noveno inning o más esta temporada, la mayor cifra en toda MLB.
Gasper, el otro protagonista
Antes del estallido de Durán, Mickey Gasper sostuvo a Boston con dos jonrones, uno en el segundo inning y otro en el sexto, este último de 418 pies, su batazo más largo del año.
Miami respondió con un jonrón de Heriberto Hernández en el sexto para empatar el juego.
Un duelo que se extendió al límite
El juego se mantuvo tenso hasta el final:
- En el décimo, Boston tomó ventaja con un passed ball que permitió anotar a Connor Wong.
- Los Marlins igualaron nuevamente gracias a un tercer strike no retenido, que evitó el último out y prolongó el drama.
Pero el episodio 11 fue definitivo: Durán conectó el batazo que silenció el loanDepot park y devolvió a Boston la celebración con la cabeza de Wally the Green Monster, el ritual del club tras cada jonrón.
Boston sigue en ascenso
Con esta victoria, los Medias Rojas mantienen su impulso en la recta final de agosto y refuerzan la imagen de un equipo que sabe responder en momentos críticos, especialmente con un Durán que continúa firmando una temporada de impacto en los innings tardíos.
REDACCION

