JERUSALÉN — El Gobierno de Benjamin Netanyahu dio un nuevo paso en su proyecto más polémico: la expansión de asentamientos en la Ribera Occidental ocupada, una medida que, según organizaciones civiles y gobiernos extranjeros, podría hacer inviable la solución de dos Estados. El Ministerio de Vivienda publicó una licitación para construir más de 1.200 viviendas en la zona E1, un corredor estratégico entre Jerusalén Este y Ma’ale Adumim que ha sido históricamente objeto de presión internacional.
Un proyecto que partiría el territorio palestino
La construcción en E1 crearía un bloque continuo de asentamientos judíos desde Jerusalén Este hasta la Ribera Occidental, dividiendo el territorio en dos sectores desconectados y separando Jerusalén Este —considerada por los palestinos como futura capital— del resto del territorio. El plazo para presentar ofertas vence una semana antes de las elecciones israelíes de octubre, lo que ha generado acusaciones de maniobra política.
Críticas internas y externas
La organización israelí Peace Now calificó la decisión como una política de “tierra quemada” que busca asegurar “largos años de conflicto y derramamiento de sangre”. Durante años, Israel evitó avanzar en E1 por la presión internacional, pero el actual gobierno ha acelerado la aprobación de asentamientos incluso mientras países occidentales imponen sanciones a figuras vinculadas al movimiento de colonos. Página actualPágina actual. Sin embargo, el actual Gobierno israelí, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, ha acelerado drásticament…
En mayo, Canadá, Australia y Alemania advirtieron a empresas sobre los riesgos legales y reputacionales de participar en proyectos en la Ribera Occidental.
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, celebró el avance del plan afirmando que “el Estado palestino está siendo borrado de la mesa”.
Reacciones internacionales
El canciller británico Ed Miliband calificó la decisión como un “acto inaceptable y destructivo” y advirtió que el Reino Unido no permitirá la destrucción de la solución de dos Estados. Israel respondió acusando a Londres de pretender “dar lecciones al pueblo judío sobre dónde puede vivir en su pequeña tierra histórica”. Página actualPágina actual. En respuesta, el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, replicó el jueves a través de la red social X: “…
La ONU y la mayoría de la comunidad internacional consideran ilegales todos los asentamientos en la Ribera Occidental.
El embajador palestino ante la ONU, Riyad Mansour, calificó la decisión como “extremadamente peligrosa” y pidió detenerla de inmediato.
Egipto también expresó su “total rechazo” y advirtió que la expansión altera el estatus jurídico y demográfico del territorio ocupado.
Un punto de inflexión en el conflicto
La aceleración del plan E1 representa uno de los movimientos más significativos en la política de asentamientos de Israel en años. De concretarse, podría reconfigurar el mapa político y territorial de la región y complicar aún más cualquier negociación futura entre israelíes y palestinos.
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