NUEVA YORK — El joven Spencer Jones aprovechó la oportunidad que le brindó el mánager Aaron Boone y fue la figura en la victoria de los New York Yankees por 10-5 ante los Seattle Mariners, en el Yankee Stadium.
Confianza y respuesta inmediata
Con Aaron Judge y Cody Bellinger fuera de acción desde junio y finales de julio, respectivamente, Boone decidió colocar a Jones como tercer bate. El novato respondió con una actuación sobresaliente: dos dobles, tres carreras impulsadas, un pelotazo recibido y una base robada.
Fue el segundo juego de su carrera con múltiples extrabases, una muestra de que el jardinero empieza a consolidarse en la alineación neoyorquina.
Un progreso sostenido
Jones, que había sido llamado el 8 de mayo, ha tenido una etapa más fluida en las Grandes Ligas durante junio y julio, aunque llegó al duelo del miércoles con un promedio de .129 en nueve juegos de agosto. La confianza de Boone parece haber sido el impulso que necesitaba para recuperar ritmo y seguridad en el plato.
Un triunfo que refuerza el ánimo del equipo
La ofensiva de los Yankees volvió a lucir agresiva y efectiva, con aportes de todo el orden al bate. La victoria por 10-5 ante Seattle refuerza el buen momento del equipo y deja claro que Boone sigue encontrando respuestas en su plantel, incluso en medio de las ausencias de sus figuras principales.
Lectura final
Spencer Jones respondió con carácter y producción en una noche que puede marcar un punto de inflexión en su temporada. Boone, fiel a su estilo, apostó por la confianza y el desarrollo de sus jóvenes, y el resultado fue una victoria convincente que mantiene a los Yankees en la pelea por la cima de la Liga Americana.
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