LONDRES / WASHINGTON / TEHERÁN — Los precios mundiales del petróleo registraron un nuevo aumento este martes, impulsados por la creciente tensión diplomática entre Estados Unidos e Irán, que han endurecido sus exigencias para la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio energético global. Según datos de mercado, el Brent subió 2 % y se cotizó en US$ 89 por barril, mientras que el WTI avanzó 2,3 % hasta US$ 84 .
Un acuerdo cada vez más lejano
La posibilidad de que Omán medie en un acuerdo para reabrir el estrecho —por donde transitaba el 20 % del petróleo mundial antes de la guerra— parece desvanecerse. Irán declaró el sábado que Estados Unidos debe cumplir varias condiciones, entre ellas levantar el bloqueo naval a los puertos iraníes y pagar una indemnización por daños de conflictos recientes .
Por su parte, el presidente Donald Trump respondió elevando también las exigencias: afirmó que Estados Unidos exigiría una compensación a Irán por “actos indebidos” y por muertes en conflictos anteriores, endureciendo aún más la postura estadounidense .
Un mercado marcado por la incertidumbre
Los precios del Brent han mostrado alta volatilidad en las últimas semanas, aunque mantienen una tendencia al alza desde principios de julio, cuando cayeron a niveles previos al conflicto debido al optimismo sobre negociaciones de paz .
La falta de avances concretos y las nuevas condiciones impuestas por ambas partes han generado preocupación entre analistas, que advierten que la reapertura del estrecho podría tardar más de lo previsto.
El estrecho sigue prácticamente cerrado
Aunque Trump aseguró que el estrecho está “abierto” y bajo control de la Armada estadounidense, los datos de navegación no respaldan esa afirmación. El martes, solo siete embarcaciones cruzaron la vía marítima, muy lejos del promedio de 120 buques diarios antes de la guerra .
Implicaciones globales
La prolongación del cierre del estrecho de Ormuz mantiene bajo presión a los mercados energéticos y aumenta el riesgo de interrupciones en el suministro mundial de petróleo. Con ambas naciones endureciendo sus posturas, la comunidad internacional observa con preocupación un escenario que podría escalar aún más.
REDACCION

