La defensa de Cilia Flores, esposa del expresidente venezolano Nicolás Maduro, solicitó a un juez federal de Nueva York que le permita cumplir su proceso bajo arresto domiciliario debido a problemas de salud. Sus abogados argumentan que la exfuncionaria requiere atención médica especializada y que puede permanecer bajo estrictas medidas de vigilancia sin representar un riesgo de fuga.
Flores permanece detenida en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde enero, cuando fue arrestada junto con Maduro. Ambos enfrentan cargos en Estados Unidos relacionados con narcotráfico, posesión de armas y corrupción, acusaciones que han rechazado al declararse inocentes.
La defensa alerta por problemas cardíacos
En una carta presentada ante el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, los abogados de Flores señalaron que su estado de salud se ha deteriorado durante su permanencia en prisión.
De acuerdo con la defensa, la venezolana presenta palpitaciones cardíacas y episodios de dolor epigástrico. El documento también refiere un episodio ocurrido el pasado 29 de julio, cuando habría experimentado durante aproximadamente 30 minutos una fuerte presión en el pecho y dificultad para respirar.
Los abogados sostienen que Flores lleva actualmente cuatro medicamentos y tiene prescrita nitroglicerina ante la posibilidad de sufrir un episodio cardíaco. También aseguran que médicos le han recomendado someterse a estudios coronarios y que podría requerir una intervención quirúrgica.
Proponen vigilancia las 24 horas
La solicitud no plantea que Flores quede en libertad sin restricciones. Su equipo jurídico propone que sea trasladada a una residencia privada en Nueva York y permanezca bajo vigilancia armada las 24 horas, además de utilizar un dispositivo electrónico de monitoreo.
Entre las condiciones planteadas también están la restricción de visitas y comunicaciones, así como la supervisión permanente de una persona responsable de garantizar que cumpla con las disposiciones judiciales.
La defensa argumenta que, con todas estas medidas, quedarían eliminadas las posibilidades de que Flores pudiera escapar. También sostiene que no cuenta con documentos de viaje y que tiene la intención de permanecer en Estados Unidos para enfrentar el proceso judicial.
“Merece la oportunidad”
Los abogados buscan convencer al tribunal de que la prisión preventiva ya no es necesaria ante las condiciones de salud de su clienta y el esquema de vigilancia que están dispuestos a asumir.
La defensa sostiene que Flores merece la oportunidad de recibir atención médica en un entorno distinto al centro penitenciario y continuar el proceso judicial desde una residencia controlada.
El caso adquiere especial relevancia debido a que el juicio contra Flores y Maduro está previsto para comenzar el 1 de junio de 2027.
Ya había solicitado atención médica
Los problemas de salud de Flores no son nuevos dentro del proceso. Durante una audiencia celebrada en marzo, sus abogados ya habían solicitado que se le practicara un electrocardiograma.
En aquella ocasión, el juez Alvin Hellerstein autorizó que la acusada recibiera evaluaciones médicas para determinar su estado de salud. Ahora, la defensa asegura que el tratamiento recibido y el incremento de su actividad física han ayudado a reducir las palpitaciones, aunque persisten las preocupaciones relacionadas con su corazón.
También buscan reconocimiento como “Primera Dama”
La defensa de Flores ha planteado además otra solicitud ante el tribunal: que ella sea reconocida como “Primera Dama” y Maduro como “Presidente” dentro del proceso judicial.
Este argumento será discutido en una audiencia programada para el 17 de noviembre, junto con una petición relacionada con inmunidad.
Mientras tanto, Flores continuará detenida a la espera de que el juez determine si acepta modificar sus condiciones de reclusión.
El caso representa uno de los procesos judiciales más relevantes vinculados con la cúpula del antiguo gobierno venezolano. La decisión sobre el arresto domiciliario dependerá ahora de la valoración del tribunal estadounidense sobre el estado de salud de Flores, el riesgo de fuga y las garantías ofrecidas por su defensa.
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