Los Tampa Bay Rays siguen encontrando estabilidad en su rotación gracias a Drew Rasmussen, quien volvió a lucirse en el montículo y consiguió su séptima apertura ganada de manera consecutiva, consolidándose como uno de los brazos más confiables de la Liga Americana.
En el Comerica Par, Rasmussen trabajó con precisión quirúrgica para liderar la victoria 4-1 sobre los Detroit Tigers, manteniendo el ritmo ganador de un equipo que continúa liderando la División Este.
Dominio absoluto desde el primer lanzamiento
Rasmussen permitió una carrera y tres imparables en seis entradas, con cinco ponches y ninguna base por bolas, y el lanzador —que ha sido seleccionado dos veces para el Juego de Estrellas— logró su séptima victoria consecutiva como abridor.
Con esta actuación, Rasmussen (14 – 5) mejoró su efectividad a 2.95, una cifra que lo coloca entre los mejores abridores del circuito en el último mes.
Apoyo ofensivo oportuno
Los Rays respaldaron a su lanzador con una ofensiva equilibrada:
El 16to jonrón de la temporada del mexicano Jonathan Aranda abrió la sexta entrada y estableció la ventaja de 4-1 con la que Rasmussen abandonó el montículo tras finalizar su labor en la parte baja de ese mismo episodio.
El cubano Yandy Díaz y Ryan Vilade iniciaron el partido con sencillos consecutivos antes de anotar mediante rodados del dominicano Junior Caminero y Aranda, respectivamente.
El bullpen, encabezado por Pete Fairbanks, cerró el juego sin sobresaltos para asegurar la victoria.
Declaraciones y lo que viene
“Solo trato de mantenerme agresivo y confiar en mi defensa”, comentó Rasmussen tras el encuentro. El equipo de Kevin Cash enfrentará ahora una serie clave ante los Orioles, buscando mantener la presión sobre los líderes divisionales.
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