Los felinos no pudieron imponer condiciones en casa y sumaron un punto que mantiene las dudas sobre su rendimiento en el torneo.
Tigres volvió a dejar escapar la oportunidad de reencontrarse con la victoria y tuvo que conformarse con un empate ante Necaxa, resultado que prolonga el irregular momento del conjunto regiomontano y mantiene la presión sobre el equipo.
El encuentro fue disputado y por momentos intenso, pero los dirigidos por Tigres carecieron de claridad para traducir su dominio en ocasiones de verdadero peligro. Necaxa, por su parte, mostró orden y aprovechó los espacios para complicar a los locales.
Cuando parecía que los Rayos podían llevarse los tres puntos, Tigres encontró la manera de rescatar el empate y evitar una derrota que habría agravado todavía más su situación. Sin embargo, el resultado dejó un sabor agridulce entre la afición, pues el equipo continúa sin mostrar la regularidad esperada.
El conjunto universitario deberá mejorar especialmente en la generación ofensiva y en la contundencia si pretende meterse de lleno en la pelea por los primeros puestos. Cada jornada comienza a tomar mayor importancia y los puntos que se dejan escapar podrían pesar en la recta final.
El empate ante Necaxa representa un nuevo llamado de atención para Tigres, que necesita reaccionar cuanto antes si quiere recuperar protagonismo y demostrar que cuenta con los argumentos necesarios para competir por los objetivos trazados al inicio de la temporada.
Por ahora, los felinos siguen sin despegar y deberán buscar una reacción inmediata en su próximo compromiso.
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