CIUDAD DE PUEBLA, Pue.– En un ambiente de paz, orden y sana convivencia, cerca de 300 mil personas asistieron al Festival Navideño “Por Amor a Puebla”, en su segunda edición, consolidándose como un espacio de encuentro familiar, fortalecimiento del tejido social y promoción del desarrollo económico local.
El gobernador Alejandro Armenta destacó que el festival concluyó con saldo blanco, resultado del operativo especial de seguridad y protección civil implementado para salvaguardar la integridad de las y los asistentes. Subrayó que este tipo de eventos permiten proyectar a Puebla como un destino de convivencia sana tanto para poblanas y poblanos como para visitantes.
“Este espacio es para ustedes, organizado con mucho amor, para que Puebla siga siendo un lugar de encuentro, alegría y unidad”, expresó el mandatario estatal.
Entrega de juguetes y cierre con alegría
Durante la clausura del festival, el gobernador Alejandro Armenta, acompañado de su esposa Ceci Arellano, realizó la entrega de juguetes a niñas y niños, como muestra de cercanía y compromiso con el bienestar de las infancias poblanas.
Esta actividad simbolizó el cierre de una edición marcada por la esperanza y la alegría, beneficiando a más de mil 400 niñas y niños provenientes de diversas juntas auxiliares, quienes disfrutaron de las atracciones, espectáculos y actividades recreativas del festival.
Impulso a la economía local
El Festival Navideño “Por Amor a Puebla” generó una derrama económica estimada en 70 millones de pesos, en beneficio de más de 100 comercios y artesanos locales, contribuyendo al fortalecimiento de la economía regional.
La directora ejecutiva de Convenciones y Parques, Michelle Talavera, señaló que esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer el tejido social y brindar un espacio incluyente para la convivencia de las familias poblanas, sin distinción de su situación económica.
Opinión de las y los asistentes
Durante el evento, Juan Manuel García destacó la iluminación y el ambiente del festival, además de reconocer como un gesto significativo la entrega de juguetes a las niñas y niños, lo que permitió que vivieran un momento especial.
Por su parte, Anabel Malagón calificó la experiencia como “muy bonita” y resaltó el recorrido por los adornos navideños, así como la convivencia familiar, especialmente con las y los menores, a quienes consideró los principales beneficiarios de esta celebración.
