Después de casi año y medio sin béisbol en casa debido a los severos daños causados por el Huracán Milton, los Tampa Bay Rays regresaron al Tropicana Field y lo hicieron con una victoria 6-4 sobre los Chicago Cubs, en una jornada cargada de emoción, simbolismo y trabajo comunitario.
Un regreso construido contra reloj
El CEO Ken Babby describió el proceso de reconstrucción como un esfuerzo “sin dormir”, con paredes instaladas hasta el mediodía y olor a pintura fresca aún en el aire. Aun así, las puertas se abrieron puntualmente a las 2:10 p.m., marcando el fin de 561 días de incertidumbre.
Un triunfo con sello latino
Los Rays respondieron al ambiente festivo con poder al bate:
- Cedric Mullins conectó jonrón
- Junior Caminero la botó
- Jonathan Aranda, mexicano, también aportó cuadrangular
El pitcheo sólido de Shane McClanahan completó la fórmula para dejar la marca del equipo en 5-5.
Una ceremonia cargada de simbolismo
Antes del juego, el club presentó un video que mostraba los estragos del huracán y el arduo proceso de reparación, acompañado del mensaje: “La persistencia no es un acto solista. Se necesita de toda una comunidad”. En el jardín central se reconoció a trabajadores, personal de primeros auxilios y empleados que hicieron posible el regreso.
“Bienvenidos a casa”
El narrador Andy Freed abrió la ceremonia con un mensaje que resonó entre los 25,114 aficionados presentes: “Damas y caballeros, niños y niñas, ¡bienvenidos a casa!” Para Babby, el momento fue más que un partido: “Llegué a preguntarme si volveríamos a jugar aquí. Este es un verdadero regreso a casa”.
REDACCION
