El as de los Pittsburgh Pirates, Paul Skenes, volvió a demostrar por qué es uno de los brazos más dominantes de las Grandes Ligas al llevar un no-hitter hasta el séptimo inning y guiar a su equipo a una victoria 3-1 sobre los Colorado Rockies en el inicio de la serie. Su actuación, cargada de poder y precisión, quedó registrada como una de las más impresionantes de su joven carrera.
Un arranque incendiario y una racha de ponches histórica
Skenes salió decidido desde el primer lanzamiento: ponchó a los primeros seis bateadores del juego , una muestra de dominio absoluto que mantuvo al público en vilo. En total, retiró a 14 bateadores consecutivos antes de perder el juego perfecto al golpear a un rival en el quinto inning .
Según Elias Sports Bureau, Skenes se convirtió en el primer lanzador de los Piratas en la Era de Expansión en ponchar a la tanda en orden tres veces en un mismo juego , un logro reservado para muy pocos.
El no-hitter se rompe en el séptimo… por centímetros
El sueño del no-hitter se esfumó con un out en el séptimo, cuando Mickey Moniak conectó una línea al central-izquierdo que Oneil Cruz casi captura con un clavado espectacular . Skenes, lejos de frustrarse, celebró el esfuerzo de su compañero: “Verlo tirarse así fue bastante genial” Página actual.
Una joya más para su colección
El derecho terminó su labor con 8.0 entradas, 10 ponches, cero boletos y apenas dos hits permitidos . Además, se unió a un grupo selecto de solo cuatro lanzadores desde 1900 en registrar aperturas consecutivas de 8.0 innings en blanco, dos hits o menos y cero bases por bolas .
Apoyo ofensivo y cierre asegurado
Los Piratas fabricaron sus carreras con sencillos productores de Nick Gonzales, Brandon Lowe y Bryan Reynolds . En el noveno, Gregory Soto permitió una carrera pero aseguró el salvamento, su cuarto de la temporada .
Un as en pleno ascenso
Skenes venía de otra salida dominante ante Arizona, y con esta actuación reafirma su estatus como uno de los lanzadores más intimidantes del momento. Su combinación de velocidad, comando y temple lo mantiene escribiendo capítulos de historia cada vez que sube al montículo.
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