En un duelo cargado de dramatismo, Brasil logró remontar y vencer 2-1 a Japón en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, asegurando su pase a la siguiente ronda. La Seleção mostró resiliencia y carácter en un partido que parecía escaparse de sus manos.
Un primer tiempo desconcertante
La escuadra dirigida por Carlo Ancelotti inició con dudas y cometió un error defensivo que permitió a Sano adelantar a los japoneses. La falta de intensidad y creatividad en los primeros 45 minutos dejó a Brasil contra las cuerdas.
Los ajustes de Ancelotti
El técnico italiano, que se mostró sereno durante la adversidad, esperó al descanso para realizar cambios estratégicos. Su mensaje surtió efecto y el equipo salió con otra actitud en la segunda parte, dominando el juego y buscando con insistencia el empate.
Casemiro: de villano a protagonista
El mediocampista fue señalado en el gol nipón por quedar mal parado, pero se reivindicó con un cabezazo que significó el 1-1. Su tanto devolvió confianza y energía a la Canarinha.
Japón, digno pero sin jerarquía
La selección asiática mostró valentía y disciplina táctica, pero volvió a carecer del peso necesario para concretar una hazaña histórica frente a un pentacampeón mundial.
El héroe inesperado: Gabriel Martinelli
Ingresó desde el banquillo y cambió el ritmo del ataque brasileño. En tiempo de compensación, definió con precisión dentro del área para sellar la remontada y convertirse en el héroe del encuentro.
Lo que viene
Brasil enfrentará en octavos de final al ganador del duelo entre Costa de Marfil y Noruega, con la confianza renovada tras una victoria que reafirma su carácter.
REDACCION
