Las lluvias extremas del tifón Maysak provocaron inundaciones severas en Hengzhou, una ciudad del sur de China, y desencadenaron una situación tan insólita como alarmante: cientos de serpientes, muchas de ellas venenosas, quedaron sueltas entre las calles tras el colapso de granjas y criaderos locales.
🌧️ Una ciudad bajo el agua y bajo amenaza
Las inundaciones han dejado 39 muertos y arrasado zonas rurales donde se ubican numerosas granjas de serpientes. Según medios estatales, alrededor de 900 serpientes escaparon, aunque equipos civiles de captura aseguran haber recogido entre 2.000 y 3.000 en apenas dos días. Una mujer murió tras ser mordida, posiblemente por una cobra, y otras personas también han sufrido ataques. Videos difundidos por vecinos muestran serpientes desplazándose entre las aguas como “periscopios venenosos”.
Una región donde las serpientes son parte de la economía
Hengzhou, conocida como la capital del jazmín, también es un centro nacional de cría de serpientes: en Guangxi existen más de 14.000 granjas y se estima que la región alberga casi 20 millones de ejemplares. Las cobras y las culebras ratoneras son las especies más comunes; mientras las segundas no son venenosas, la mordedura de una cobra puede ser mortal.
No solo serpientes: otros animales escaparon
Las inundaciones también afectaron un zoológico privado, provocando la fuga de:
- Cebras
- Caballos miniatura
- Burros
- Avestruces y emúes
Tres leones murieron ahogados cuando el personal intentó asegurar las jaulas para evitar riesgos mayores.
Autoridades en alerta y población vulnerable
El Gobierno local ha emitido advertencias, reforzado reservas de antídoto y movilizado equipos de captura. Sin embargo, las inundaciones han bloqueado caminos y dificultado la atención médica, lo que agravó el caso de la mujer que murió por mordedura. Las autoridades recomiendan evitar zonas húmedas, actividades nocturnas y usar repelentes en entradas de viviendas.
Una crisis que podría prolongarse
Aunque el agua comienza a retirarse, no está claro cuántas serpientes siguen sueltas ni cuánto tiempo representarán un riesgo para la población. Los equipos de captura trabajan sin descanso, pero la magnitud del desastre mantiene a Hengzhou en estado de emergencia.
REDACCION
