KIEV — El presidente Volodymyr Zelensky anunció este martes la destitución del jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Oleksandr Syrsky, tras varios días de protestas callejeras en distintas ciudades del país, donde miles de ciudadanos exigieron cambios en la conducción militar y mayor transparencia en las decisiones del gobierno .
🇺🇦 Una decisión en medio de la tensión social
La medida llega en un momento de creciente malestar público por el manejo de la guerra contra Rusia y las recientes pérdidas en el frente oriental. Zelensky justificó la destitución como parte de una “reorganización necesaria para fortalecer la defensa nacional”, aunque evitó mencionar directamente las manifestaciones que se extendieron durante el fin de semana.
Fuentes del gobierno ucraniano indicaron que el mandatario busca “renovar la estrategia militar” y “recuperar la confianza de la población”, tras semanas de críticas por la falta de avances en el terreno.
Protestas y reclamos
Las protestas, que comenzaron en Kiev y se replicaron en Odesa, Lviv y Dnipró, fueron encabezadas por familiares de soldados y grupos civiles que denunciaron falta de rotación en el frente, corrupción en los mandos y deficiencias en el suministro de equipos.
Aunque las manifestaciones se mantuvieron pacíficas, su magnitud presionó al gobierno para tomar medidas inmediatas.
El reemplazo y los próximos pasos
Zelensky nombró como nuevo comandante en jefe al general Mykola Malomuzh, exdirector de inteligencia militar, quien asumirá la tarea de reorganizar las líneas de defensa y mejorar la coordinación con los aliados occidentales.
El presidente aseguró que la decisión busca “un liderazgo más dinámico y adaptado a las condiciones actuales del conflicto”, y prometió mantener el diálogo con los manifestantes.
Reacciones internacionales
La destitución fue recibida con cautela por los aliados de Ucrania. Funcionarios de Estados Unidos y la Unión Europea expresaron su apoyo a la “transición ordenada” en el mando militar, pero subrayaron la necesidad de preservar la estabilidad institucional en medio de la guerra.
Zelensky enfrenta ahora el desafío de reconstruir la confianza interna mientras mantiene la cooperación internacional que sostiene el esfuerzo bélico ucraniano.
REDACCION
