El Brent rebasó nuevamente la barrera de los 100 dólares, mientras el WTI se acercó a los 97 dólares, ante el temor de mayores interrupciones en el suministro mundial de crudo.
Nueva York.– Los precios internacionales del petróleo superaron este miércoles los 100 dólares por barril, en medio de una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente que incrementó los temores sobre interrupciones prolongadas en el suministro energético mundial.
El Brent, referencia internacional del mercado petrolero, llegó a cotizar en 101.32 dólares por barril, después de alcanzar un máximo intradía de 101.55 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, avanzó hasta 96.48 dólares. Ambos alcanzaron sus niveles más altos en varios meses.
El repunte se produjo después de una nueva ola de ataques entre Estados Unidos e Irán, incluidos ataques contra embarcaciones vinculadas al transporte de petróleo. La escalada también involucra a grupos respaldados por Irán que han atacado infraestructura energética en Arabia Saudita.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la preocupación
Uno de los principales focos de preocupación para los mercados es el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de energía.
Por esta vía transitaba antes del conflicto aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo. Sin embargo, los flujos recientes han caído por debajo de los 2 millones de barriles diarios, frente a los entre 8 y 9 millones que llegaron a circular antes de la nueva escalada militar.
La reducción del tráfico marítimo ha elevado el riesgo de que las interrupciones de suministro se prolonguen y afecten tanto al petróleo crudo como a los combustibles refinados.
“Los fundamentos de corto plazo se han vuelto repentinamente mucho más ajustados”, explicó Dennis Kissler, vicepresidente sénior de operaciones de BOK Financial, quien advirtió que los ataques entre Estados Unidos e Irán podrían prolongarse y retrasar las perspectivas de una solución diplomática.
Los mercados reaccionan al alza del crudo
El salto del petróleo también repercutió en los mercados financieros internacionales. Los futuros de Wall Street registraron retrocesos, mientras aumentaron los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, debido a las preocupaciones de los inversionistas sobre una nueva presión inflacionaria.
El encarecimiento de la energía representa un riesgo para las economías que dependen de las importaciones de combustibles, ya que un petróleo más caro puede elevar los costos del transporte, la producción industrial y otros bienes y servicios.
En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina regular llegó a 4.22 dólares por galón, mientras que el diésel se aproxima a los seis dólares por galón. En Europa, los mercados de combustibles también enfrentan fuertes presiones, especialmente en el segmento del diésel.
El mercado teme una crisis de suministro más prolongada
El regreso del Brent por encima de los 100 dólares representa un importante cambio para los mercados. El crudo había permanecido por debajo de ese nivel desde finales de julio, después de que los inversionistas apostaran por una eventual estabilización del conflicto.
Sin embargo, la reanudación de los ataques y las dificultades para mantener abierto el tránsito por el estrecho de Ormuz modificaron esas expectativas.
Los analistas advierten que, si las interrupciones se mantienen, el precio del petróleo podría continuar aumentando durante los próximos meses. Goldman Sachs incluso contempla escenarios en los que el Brent podría alcanzar los 120 dólares por barril si persisten las alteraciones en el suministro regional.
La situación mantiene bajo presión a los mercados globales, que ahora siguen de cerca cualquier señal de una escalada adicional en Medio Oriente o, por el contrario, de una posible reducción de las hostilidades que permita recuperar el tránsito normal de petróleo.
Por ahora, el crudo vuelve a colocarse en el centro de las preocupaciones económicas internacionales y el nivel de 100 dólares por barril recupera su papel como una de las principales referencias para medir el impacto económico de la crisis.
REDACCION

