El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) dio a conocer un avance que podría redefinir la ingeniería robótica: Tiera Trax, un prototipo capaz de desplazarse tanto por aire como bajo el agua, combinando la agilidad de un dron con la eficiencia de un vehículo submarino. El proyecto, desarrollado por el Laboratorio de Robótica y Oceanografía del MIT, busca aplicar esta tecnología en misiones científicas y de rescate en entornos extremos.
Un diseño inspirado en la naturaleza
El robot utiliza un sistema de hélices adaptativas que cambian su orientación según el medio en el que se encuentre. En el aire, actúan como propulsores convencionales; bajo el agua, se transforman para generar empuje sin perder estabilidad. Los investigadores se inspiraron en especies anfibias y aves marinas para lograr esta transición fluida entre ambos entornos.
Potencial para la ciencia y la seguridad
Tiera Trax podría emplearse en exploraciones oceánicas, monitoreo ambiental y operaciones de búsqueda y rescate en zonas costeras o inundadas. Su capacidad para alternar entre vuelo y buceo permitiría acceder a áreas donde los drones o submarinos tradicionales no pueden operar con eficacia.
El siguiente paso: pruebas en campo
El MIT planea realizar pruebas en lagos y costas del noreste de Estados Unidos para evaluar la resistencia del robot en condiciones reales. Si los resultados son positivos, el equipo espera colaborar con agencias científicas y de protección civil para desarrollar versiones más grandes y autónomas.
Un salto hacia la robótica híbrida
Con este proyecto, el MIT reafirma su liderazgo en innovación tecnológica y abre la puerta a una nueva generación de robots capaces de moverse con libertad entre el cielo y el mar, ampliando las posibilidades de exploración y respuesta ante emergencias.
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