GUATEMALA.— Las autoridades guatemaltecas iniciaron este martes evacuaciones preventivas en comunidades cercanas al volcán de Fuego, tras registrarse una nueva fase eruptiva que generó columnas de ceniza de más de 4.500 metros de altura y flujos piroclásticos en las laderas sur y suroeste del coloso.
Alerta por incremento de actividad
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) informó que el volcán —uno de los más activos de Centroamérica— mantiene explosiones moderadas y fuertes cada pocos minutos, acompañadas de retumbos audibles y vibraciones en techos y ventanas de las comunidades cercanas.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) activó protocolos de emergencia y ordenó la evacuación preventiva de pobladores en Panimaché, Morelia, Sangre de Cristo y El Porvenir, zonas históricamente vulnerables a los flujos de lava y ceniza.
Medidas de seguridad y monitoreo constante
Equipos de rescate y voluntarios trabajan en el traslado de familias hacia albergues temporales en Escuintla y Chimaltenango. Las autoridades recomendaron evitar el tránsito por carreteras cercanas al volcán y mantener vigilancia sobre la dirección del viento, que podría dispersar ceniza hacia la capital.
El INSIVUMEH mantiene la alerta naranja institucional, mientras evalúa si la actividad podría escalar a una erupción mayor.
Un volcán con historia trágica
El volcán de Fuego, ubicado entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango, ha registrado más de 60 erupciones en los últimos 500 años. La más devastadora ocurrió en junio de 2018, cuando una avalancha de material volcánico sepultó comunidades enteras y dejó al menos 200 muertos y desaparecidos.
Monitoreo internacional
Organismos como el Centro de Vulcanología de la Universidad de Colima y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) siguen de cerca la evolución del fenómeno, ante el riesgo de afectaciones regionales por la dispersión de ceniza.
REDACCION

