El recorte de más de 10 mil millones de pesos al presupuesto de hospitales e institutos nacionales de alta especialidad para 2026 encendió las alertas de especialistas, quienes advierten que la medida afectará de forma directa a la población más vulnerable del país.
Judith Méndez Méndez, directora adjunta de investigación del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), confirmó que el ajuste presupuestal tendrá consecuencias sociales graves.
“Estos recortes a estas instituciones, en efecto, estarían impactando sobre todo a la población más vulnerable”, señaló.
En la misma línea, el diputado y médico Éctor Jaime Ramírez Barba (PAN) alertó que la reducción de recursos profundizará la desigualdad en el acceso a la salud.
“A mí me parece que la población más desfavorecida va a seguir sufriendo”, afirmó.
Gasto de bolsillo en salud sigue creciendo
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del INEGI, el gasto directo de las familias en salud se ha disparado.
“De 2018 a 2024 aumentó más del 40%. Cuando hay un gasto de bolsillo elevado, se asocia con una mala inversión pública en salud”, explicó Judith Méndez.
Institutos nacionales con recortes severos
Entre los centros más golpeados por el presupuesto 2026 destacan:
Instituto Nacional de Geriatría: –31 millones de pesos (–23%)
Instituto Nacional de Medicina Genómica: –42 millones
Instituto Nacional de Neurología: –437 millones (–25%)
Instituto Nacional de Pediatría: –936 millones (–26%)
Instituto Nacional de Perinatología: –266 millones
Instituto Nacional de Psiquiatría: –114 millones
Instituto Nacional de Rehabilitación: –647 millones (–25%)
Instituto Nacional de Salud Pública: –110 millones
Ramírez Barba advirtió que el impacto de estos recortes se mide en vidas.
“La OCDE documentó 170 mil muertes prevenibles en México. Son muertes que nunca debieron ocurrir por un mal sistema de salud”.
“Si el gobierno no da, ¿cómo?”
Para familias como la de Eliseo González, el sistema público es la única opción.
“Somos de bajos recursos. Si el gobierno no da, ¿pues cómo?”, cuestionó frente al Instituto Nacional de Cardiología.
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