FOXBOROUGH, Massachusetts. — En una tarde marcada por la nieve, la lluvia y los errores, los New England Patriots dieron un paso decisivo rumbo al Super Bowl al derrotar 28-16 a los Houston Texans y clasificar al Juego por el Campeonato de la Conferencia Americana por primera vez en siete años.
En su primer año como entrenador en jefe, Mike Vrabel ha devuelto a la franquicia a la élite de la NFL con una identidad basada en el trabajo colectivo y la fortaleza defensiva. El resultado más completo de la temporada dejó a Nueva Inglaterra a una sola victoria del Super Bowl.
Maye lidera en condiciones extremas
El mariscal de campo Drake Maye lanzó tres pases de touchdown, pese a jugar bajo condiciones climáticas adversas, mientras que Marcus Jones devolvió una de las cuatro intercepciones a C.J. Stroud para anotación, clave en el desarrollo del encuentro.
Los Patriots (16-3) enfrentarán a los Denver Broncos (15-3) el próximo domingo como visitantes, con el pase al Super Bowl en juego.
“Todos están dando un paso adelante. Estamos usando a todos. Nadie está satisfecho todavía”, declaró Vrabel, tricampeón del Super Bowl como jugador de Nueva Inglaterra.
Defensa decisiva y festival de pérdidas de balón
Aunque Maye completó 16 de 27 pases para 179 yardas, también sufrió una intercepción y cuatro balones sueltos, de los cuales perdió dos. Sin embargo, la defensa local respondió con autoridad:
Carlton Davis III registró dos intercepciones
Craig Woodson sumó otra intercepción y una recuperación de balón suelto
En total, el partido registró ocho pérdidas de balón combinadas, la mayor cifra en un juego de playoffs desde 2015.
Texans, otra vez eliminados en ronda divisional
Para Houston (13-6), la derrota significó su tercera eliminación consecutiva en ronda divisional bajo el mando de DeMeco Ryans, etapa en la que la franquicia mantiene un récord histórico de 0-7.
C.J. Stroud tuvo una de las actuaciones más complicadas de su carrera: terminó 20 de 47, con un pase de touchdown y cuatro intercepciones, todas en la primera mitad. Se convirtió en el primer quarterback en la historia de la postemporada con cinco o más intercepciones y cinco o más balones sueltos en una misma postemporada.
“Es difícil ganar cuando pierdes el balón cinco veces”, reconoció Ryans.
Golpe definitivo y mirada al futuro
Con ventaja de 21-16 en el último cuarto, los Patriots sellaron el triunfo con una espectacular recepción a una mano de Kayshon Boutte, quien superó a Derek Stingley Jr. para ampliar la diferencia a 27-16.
Nueva Inglaterra cerró el partido controlando el reloj y reafirmó su fortaleza como visitante, donde presume marca perfecta de 8-0 en la temporada.
“Sentimos que merecemos estar aquí”, afirmó Maye. “Me gustan nuestras posibilidades con este grupo”.
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