El intercambio de ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa elevando el número de víctimas en Medio Oriente, según un recuento actualizado de fuentes regionales.
En Irán, más de 1.300 civiles han muerto desde el inicio del conflicto, de acuerdo con su embajador ante la ONU. La organización HRANA reporta además 190 militares fallecidos.
En Líbano, los ataques israelíes han dejado al menos 570 muertos en la última semana, mientras que dos soldados israelíes murieron en enfrentamientos en el sur del país.
En Iraq, 18 miembros de las Fuerzas de Movilización Popular han muerto, junto con tres combatientes kurdos iraníes y un agente del Gobierno Regional del Kurdistán.
En Israel, al menos 12 personas han fallecido, nueve de ellas tras el impacto directo de un misil en un edificio residencial en Beit Shemesh.
En Kuwait, se reportan 12 muertos, incluidos seis militares estadounidenses y cuatro miembros de las fuerzas de seguridad kuwaitíes.
En Emiratos Árabes Unidos, seis personas de distintas nacionalidades murieron en ataques atribuidos a Irán.
En Arabia Saudita, dos civiles fallecieron tras el impacto de un proyectil en una zona residencial, y un militar estadounidense murió por heridas sufridas en un ataque previo.
En Bahrein, dos personas murieron: una por restos de un misil interceptado y otra en un ataque iraní contra Manama.
En Omán, un ciudadano indio murió cuando un dron atacó un petrolero a más de 50 millas de la costa.
El creciente número de víctimas refleja la rápida expansión del conflicto y el riesgo de una escalada regional de mayor alcance.
REDACCION
