Rusia defendió este sábado la importancia de su petróleo para la estabilidad del mercado mundial, luego de que Estados Unidos flexibilizara el acceso a ciertos productos petrolíferos rusos en medio de la guerra con Irán, que ha alterado gravemente el suministro global.
Moscú celebra la reapertura parcial del mercado
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, afirmó que la infraestructura energética internacional “no puede permitirse perder grandes volúmenes de petróleo ruso”, subrayando que la reentrada de parte de ese crudo en los mercados está generando “mayor estabilidad”.
La declaración llega después de que la administración Trump emitiera una licencia especial que permite a varios países comprar productos petrolíferos rusos, una medida tomada el mismo día en que el Brent superó los US$ 100 por barril, su nivel más alto desde 2022.
Críticas desde Europa
El canciller alemán Friedrich Merz calificó la decisión estadounidense como “errónea”, advirtiendo que podría permitir a Moscú aprovechar la guerra con Irán para debilitar a Ucrania. Otros gobiernos europeos han expresado preocupaciones similares.
Un mercado bajo presión por la guerra
El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha provocado el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial. La interrupción ha disparado los precios y generado temores de una crisis energética prolongada. Analistas advierten que incluso si la guerra termina pronto, la reapertura del estrecho no sería inmediata.
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