El primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, hizo un llamado urgente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que intervenga y facilite un cese del fuego inmediato en el conflicto entre Israel y Hezbollah. En una entrevista con CNN, Salam afirmó que el país necesita un alto al fuego “ayer, no mañana”, mientras la cifra de muertos en el Líbano supera los 1.000, incluidos más de 100 niños.
Salam aseguró que su gobierno está dispuesto a entablar negociaciones directas con Israel, y calificó a Estados Unidos como un “socio estratégico” capaz de desempeñar un papel decisivo para detener la guerra. Sin embargo, reconoció que las posibilidades de un acuerdo se han reducido en las últimas 48 horas, debido a la intensificación de la ofensiva terrestre israelí.
Uno de los principales obstáculos es que Líbano no reconoce al Estado de Israel. Salam evitó responder si esa postura podría cambiar en un eventual acuerdo, y responsabilizó a Israel por no presentar aún una agenda clara para iniciar conversaciones.
El primer ministro también subrayó que Líbano no tiene capacidad militar para desarmar a Hezbollah y necesita apoyo internacional, aunque rechazó cualquier presencia de tropas extranjeras. Además, advirtió que su país no aceptará zonas de amortiguamiento ni ninguna violación de su soberanía, mientras Israel avanza hacia el sur del río Litani.
Salam expresó profunda preocupación por la crisis humanitaria, con alrededor de un millón de desplazados, entre el 20 % y 25 % de la población libanesa, debido a las órdenes de evacuación israelíes. Afirmó que la guerra fue “impuesta” al Líbano y que el país se ha convertido en un campo de batalla del conflicto entre Israel e Irán.
