Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán atraviesan un momento crítico mientras el presidente Donald Trump advierte que el alto el fuego expirará el miércoles por la noche, salvo que se alcance un acuerdo. La tensión diplomática coincide con movimientos militares, mensajes contradictorios desde Teherán y esfuerzos de mediación desde varios países.
Trump endurece el tono y fija un plazo
Trump declaró que ve “altamente improbable” extender el alto el fuego más allá del miércoles si no hay avances. También aseguró que cualquier pacto sería “mucho mejor que el acuerdo nuclear de la era Obama”, y reiteró que su objetivo es impedir que Irán obtenga un arma nuclear.
Delegación estadounidense viaja a Pakistán para una nueva ronda
El vicepresidente J.D. Vance y otros altos funcionarios tienen previsto viajar este martes a Islamabad, donde se espera una segunda ronda de negociaciones con representantes iraníes. Sin embargo, el Ministerio de Exteriores de Irán afirma que “por ahora” no hay planes de retomar el diálogo.
Teherán acusa a EE.UU. de violar el alto el fuego
Altos funcionarios iraníes sostienen que las “acciones provocadoras” de Washington —incluyendo ataques a embarcaciones iraníes y el bloqueo naval— dificultan cualquier avance diplomático. El negociador iraní Mohammad Ghalibaf acusó a Trump de intentar convertir la mesa de diálogo en una “mesa de rendición”.
Advertencias y presión internacional
- China pidió que el estrecho de Ormuz permanezca completamente abierto.
- Egipto y Pakistán continúan mediando para que ambas partes regresen a la mesa.
- Un asesor del líder supremo iraní advirtió que cualquier “error de cálculo” de EE.UU. provocaría un “castigo final”.
Contexto militar y regional
El tránsito marítimo sigue reducido: solo 16 barcos cruzaron el estrecho de Ormuz el lunes, reflejo del clima de incertidumbre. Mientras tanto, en Washington, figuras influyentes como el senador Lindsey Graham han sido vistas en la Casa Blanca en medio de los preparativos para las conversaciones.
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