Los Las Vegas Raiders cumplieron los pronósticos y eligieron al mariscal de campo Fernando Mendoza con el pick N.º 1 del Draft NFL 2026, consolidando el ascenso meteórico del quarterback que brilló en la Universidad de Indiana. La decisión marca el inicio de una nueva era para la franquicia, que busca reconstruirse tras un decepcionante 3-14 en la temporada anterior.
Mendoza, de 22 años, llega a la NFL tras una campaña histórica: 3,535 yardas por pase, 41 touchdowns, solo seis intercepciones y 72% de pases completos, además de un campeonato nacional y el Trofeo Heisman. Su liderazgo y precisión fueron factores determinantes para que Las Vegas lo señalara como su futuro quarterback franquicia.
El jugador, de raíces cubanas, siguió el draft desde Miami acompañado de su familia, en un gesto que subraya su perfil reservado y agradecido. Su llegada también tiene un componente simbólico: será dirigido por Tom Brady, ahora parte de la estructura directiva de los Raiders, a quien Mendoza ha admirado desde niño.
En lo inmediato, se espera que inicie su carrera como suplente del veterano Kirk Cousins, aunque la organización lo visualiza como el rostro del equipo para la próxima década. Su reto será trasladar su dominio universitario a la NFL y responder a las altas expectativas que acompañan a un primer pick global.
La selección de Mendoza también confirmó la tendencia reciente de la liga: es el cuarto quarterback consecutivo elegido en el número uno, reflejo del valor creciente de la posición en la construcción de franquicias competitivas.
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