El canal de Panamá volvió a colocarse en el centro de la geopolítica global. A la creciente tensión diplomática entre Estados Unidos y China se suma un repunte significativo en el tráfico marítimo, impulsado por la crisis en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz. La combinación de ambos factores ha convertido a la vía interoceánica en un punto estratégico de atención mundial.
Un aumento de tráfico que enciende alertas, pero no alarma
El vicepresidente de Operaciones de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Boris Moreno, informó que este martes había 116 buques en las zonas de fondeo del Pacífico y el Atlántico, frente a los 90 habituales, un incremento cercano al 30%. Moreno negó que exista congestión o colapso, y atribuyó el aumento a la demanda extraordinaria generada por la crisis en el Golfo Pérsico.
En los últimos días, el canal ha registrado entre 38 y 41 tránsitos diarios, por encima del promedio de 36. Las subastas para buques sin reserva alcanzaron cifras récord: hasta US$ 4 millones, más de diez veces el promedio habitual.
Washington y aliados acusan presión económica de China
La tensión diplomática escaló luego de que Estados Unidos, junto a Bolivia, Costa Rica, Guyana, Paraguay y Trinidad y Tobago, emitieran una declaración conjunta denunciando “presión económica” de China y un aumento en la detención de buques con bandera panameña en puertos chinos.
El Gobierno panameño confirmó que investiga un incremento inusual de inspecciones desde marzo.
China responde con dureza
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino calificó las acusaciones como “infundadas” y acusó a Washington de politizar el comercio marítimo. El portavoz Lin Jian cuestionó públicamente el historial estadounidense en Panamá y afirmó que las inspecciones a buques panameños son “normales y conforme a la ley”.
Respecto a la disputa por los puertos de Balboa y Cristóbal, cuya concesión a una empresa hongkonesa fue anulada por la Corte Suprema panameña, China aseguró que defenderá sus intereses y advirtió a los países firmantes de la declaración que “no se dejen engañar”.
Panamá agradece el apoyo, pero busca evitar una escalada
El presidente José Raúl Mulino agradeció la solidaridad de los países que respaldaron a Panamá, pero subrayó que su gobierno no desea una confrontación. Recordó que la decisión sobre los puertos se basa en un fallo de la Corte Suprema y que Panamá valora relaciones respetuosas con todas las naciones.
Un punto estratégico bajo presión global
El canal enfrenta simultáneamente:
- Mayor demanda de tránsito por la crisis en Ormuz.
- Tensiones diplomáticas entre las dos principales potencias del mundo.
- Disputas comerciales derivadas de la administración de puertos clave.
En un contexto de inestabilidad internacional, la vía interoceánica vuelve a demostrar su importancia crítica para el comercio global y su vulnerabilidad ante las disputas geopolíticas.
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