El presidente Donald Trump y el Partido Republicano están promoviendo una estrategia sin precedentes para depurar agresivamente las listas de votantes incluso en las semanas y días previos a las elecciones, desafiando la interpretación tradicional de la ley federal que prohíbe estas prácticas dentro de los 90 días previos a una votación. La ofensiva ha encendido alarmas entre funcionarios electorales y defensores del derecho al voto, quienes advierten que miles de ciudadanos podrían ser eliminados por error de los padrones.
El DOJ exige archivos de casi todos los estados
El Departamento de Justicia ha solicitado los registros de votantes de prácticamente todo el país para compararlos con la base de datos federal de inmigración SAVE, un sistema que históricamente ha generado falsos positivos al identificar supuestos no ciudadanos . La administración Trump sostiene que estas revisiones son necesarias para detectar a personas “inelegibles”, pese a que estudios han demostrado que el voto de no ciudadanos es extremadamente raro .
El periodo de silencio, bajo ataque
Durante décadas, se ha entendido que las depuraciones masivas deben detenerse 90 días antes de una elección para evitar que votantes legítimos sean eliminados sin tiempo para reinscribirse . Sin embargo, funcionarios republicanos argumentan que esta prohibición no aplica cuando se trata de presuntos no ciudadanos, una postura que ya fue rechazada por tribunales en Florida y Virginia, aunque un fallo de emergencia de la Corte Suprema en 2024 permitió reactivar un programa similar en ese estado días antes de los comicios .
Riesgo de errores masivos
Los ejemplos recientes muestran el peligro de estas purgas aceleradas. En Idaho, una revisión inicial identificó 760 posibles no ciudadanos, pero tras una verificación más profunda solo unas tres decenas fueron remitidas para investigación, lo que evidencia la alta tasa de errores del sistema SAVE . Expertos advierten que realizar estas revisiones dentro del periodo de silencio aumenta el riesgo de que votantes legítimos no tengan tiempo para demostrar su ciudadanía o corregir inconsistencias burocráticas, como certificados de nacimiento que no cumplen requisitos o documentos difíciles de obtener en poco tiempo Página actual+1.
Condados sin guía clara y criterios dispares
En estados como Texas, los condados han recibido listas de supuestos no ciudadanos sin instrucciones uniformes. Algunos realizan verificaciones adicionales; otros envían avisos de cancelación a todos los señalados por SAVE, lo que genera un mosaico de criterios que podría afectar de manera desigual a los votantes .
Republicanos defienden la estrategia
El Comité Nacional Republicano sostiene que mantener listas “precisas” es esencial y que los temores sobre la privación del voto son exagerados. Su portavoz calificó de “absurdo” que los estados eviten depurar registros por “una cuestión técnica” y rechazó la idea de que la integridad electoral deba sacrificarse por el riesgo de afectar a “una persona imaginaria” .
Una batalla legal que podría llegar a la Corte Suprema
El RNC ha pedido al máximo tribunal que defina el alcance del periodo de silencio en un caso originado en Arizona, mientras que otros litigios podrían obligar a fallos de emergencia si los estados avanzan con purgas en las semanas previas a las elecciones, como ocurrió en 2024 con Virginia y Alabama .
Un otoño electoral bajo tensión
Con leyes estatales que exigen revisiones periódicas contra SAVE y un proyecto federal de verificación de ciudadanía estancado en el Congreso, el tema podría volver al calendario de emergencia de la Corte Suprema este mismo otoño, en un clima político ya marcado por la polarización y la desconfianza en el sistema electoral.
REDACCION
