SAN FRANCISCO — Shohei Ohtani continúa escribiendo una de las rachas más impresionantes para un lanzador en la historia reciente. El japonés volvió a brillar desde la lomita y trabajó 7.0 entradas en blanco frente a los San Francisco Giants, manteniendo su efectividad en un asombroso 0.82, la mejor de su carrera a estas alturas de la temporada.
Un dominio que ya es tendencia
Ohtani no solo colgó siete ceros: lo hizo con autoridad, mezclando velocidad, comando y un splitter prácticamente intocable. Su consistencia ha convertido cada apertura en un espectáculo y en un argumento más para su candidatura temprana al Cy Young.
La nota de MLB destaca que el japonés alargó su racha histórica, consolidándose como uno de los brazos más dominantes del momento.
Sin bate, pero con impacto total
En esta ocasión, Ohtani no tomó turnos al bate, una decisión estratégica del club para maximizar su recuperación y enfoque en el montículo. Aun así, su presencia fue más que suficiente para inclinar la balanza desde el primer inning.
Gigantes sin respuestas
San Francisco nunca encontró la manera de descifrarlo. Ohtani navegó el lineup con eficiencia quirúrgica, limitando el contacto fuerte y retirando en orden varios innings consecutivos. Su actuación mantuvo el juego bajo control hasta que la ofensiva pudo respaldarlo.
Un inicio de temporada para la historia
Con su efectividad en 0.82, Ohtani está firmando uno de los mejores arranques para un abridor en décadas. Su combinación de dominio, durabilidad y temple lo coloca en un nivel que pocos han alcanzado.
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