SAN DIEGO — Shohei Ohtani volvió a hacer historia. En su primera aparición como bateador y lanzador titular desde su lesión, el japonés protagonizó una actuación de ensueño al abrir el juego con un jonrón y lanzar 7.0 entradas en blanco, guiando a los Los Angeles Dodgers a una victoria 5-0 sobre los San Diego Padres .
Un regreso digno de leyenda
Ohtani no esperó para dejar su marca: en el primer turno del juego, conectó un cuadrangular solitario por el jardín central ante Joe Musgrove, desatando la ovación de los aficionados presentes en Petco Park. Desde la lomita, mostró su dominio habitual con una mezcla de rectas de 98 mph y un splitter prácticamente intocable, acumulando 10 ponches y reduciendo su EFE a 0.73, la mejor de las Grandes Ligas en este punto de la temporada .
Dualidad perfecta: poder y precisión
El japonés se convirtió en el primer jugador en la historia moderna de MLB en abrir un juego con jonrón y lanzar siete entradas sin permitir carrera. Su control fue impecable: apenas dos hits permitidos, una base por bolas y cero carreras en una actuación que reafirma su estatus como fenómeno único en el béisbol contemporáneo .
Los Dodgers, en ritmo de campeonato
Con el triunfo, Los Ángeles extendió su racha a cinco victorias consecutivas y consolidó su liderato en la División Oeste. El manager Dave Roberts elogió la preparación y disciplina de Ohtani, destacando que “no hay nadie en el mundo que pueda hacer lo que él hace”.
Un regreso que redefine el límite humano
Después de meses de rehabilitación, Ohtani demostró que su talento trasciende las expectativas. Su capacidad para dominar en ambos roles —bateador y lanzador— lo mantiene como el rostro global del béisbol y un ejemplo de excelencia deportiva.
REDACCION
