BALTIMORE — El cubano‑mexicano Randy Arozarena volvió a demostrar su instinto para los momentos grandes al conectar un jonrón de dos carreras en la décima entrada, batazo que selló la victoria de los Seattle Mariners por 6-5 sobre los Baltimore Orioles. El estacazo llegó justo después de que los Marineros dejaran escapar una ventaja en la novena, completando una noche llena de dramatismo.
Arozarena celebró con su ya tradicional tridente de los Marineros, que esta vez convirtió en “guitarra” mientras Julio Rodríguez se unía a la fiesta desde el dugout, ambos señalando a la cámara en una de las celebraciones más características del equipo.
El batazo decisivo llegó después de que el dominicano José A. Ferrer permitiera las carreras del empate en la novena, borrando la ventaja que Seattle había construido gracias a un jonrón de tres carreras de Mitch Garver en la cuarta entrada.
La tensión no terminó ahí: en la parte baja de la décima, el recién llegado Nick Dávila permitió una carrera que acercó a Baltimore, pero una espectacular jugada en el plato de Patrick Wisdom —la segunda de la noche— evitó el empate y aseguró el triunfo.
Con este resultado, Arozarena reafirma su papel como uno de los motores emocionales y ofensivos de Seattle, protagonista constante en los momentos de mayor presión.
REDACCION
