Los Dodgers de Los Ángeles abrieron su serie ante los Tampa Bay Rays con una victoria 4-3 en el Dodger Stadium, impulsada por un protagonista inesperado: Miguel Rojas, quien salió desde la banca para conectar el batazo decisivo.
Un swing, un jonrón y la diferencia del juego
El venezolano Miguel Rojas vio un solo lanzamiento en toda la noche… y lo convirtió en oro. En la parte baja del séptimo inning, entrando como bateador emergente, cazó un sinker al primer pitcheo del relevista Steven Matz y lo envió a las gradas del jardín izquierdo para un jonrón solitario que rompió el empate y selló el triunfo angelino. Fue su primer cuadrangular como emergente de la temporada y apenas el segundo de su carrera en esa condición.
Tucker borra el déficit y brilla en ambos lados del juego
Antes del batazo de Rojas, los Rays habían tomado ventaja de 3-0 en el segundo inning ante el abridor Eric Lauer. Pero los Dodgers respondieron de inmediato:
- Mookie Betts abrió el ataque con un doble.
- Max Muncy llegó quieto a primera con un infield hit.
- Kyle Tucker, tras un turno de ocho lanzamientos, conectó un jonrón de tres carreras para igualar el marcador.
Tucker también aportó a la defensiva: en el tercer inning realizó un tiro perfecto al plato para poner out al mexicano Jonathan Aranda, evitando la carrera de la ventaja. Su disparo de 92.5 mph fue el más fuerte de su temporada.
El pitcheo de Dodgers se recompone
Tras un inicio complicado, Lauer logró asentarse y completar una apertura de calidad, apoyado por la defensa y por el bullpen, que mantuvo a raya a Tampa Bay hasta el batazo decisivo de Rojas.
Un triunfo trabajado y con aporte inesperado
Los Rays habían logrado contener a la ofensiva angelina después del segundo inning, pero la profundidad del roster de los Dodgers volvió a marcar diferencia. El jonrón emergente de Rojas —un veterano acostumbrado a aportar en silencio— terminó siendo el golpe que inclinó la balanza en un duelo cerrado.
REDACCION
