LA HABANA — El gobierno cubano evalúa permitir la entrada de franquicias internacionales de restaurantes, una medida inédita en más de seis décadas de sistema socialista. La iniciativa busca atraer inversión extranjera y dinamizar el consumo interno en medio de una grave crisis económica y de la creciente presión de Estados Unidos .
Una apertura sin precedentes
Según el reporte de CNN en Español, las autoridades estudian modificar las leyes de inversión para que marcas extranjeras puedan operar directamente en la isla, algo que hasta ahora estaba prohibido. El objetivo es revitalizar el sector gastronómico, golpeado por la escasez de insumos, la inflación y la caída del turismo.
Contexto económico y político
La decisión llega en un momento crítico:
- Cuba enfrenta una de las peores crisis económicas desde los años noventa, con apagones, desabasto y migración masiva.
- El endurecimiento de las sanciones estadounidenses ha limitado el acceso a divisas y dificultado las importaciones.
El gobierno busca nuevas fuentes de ingresos sin renunciar al control estatal, permitiendo asociaciones con empresas privadas bajo supervisión oficial.
Reacciones y expectativas
Economistas consultados por CNN consideran que la medida podría abrir una nueva etapa de reformas, similar a la apertura parcial de los años 2010, aunque advierten que la burocracia y la falta de garantías jurídicas podrían frenar el interés de las marcas internacionales.
En resumen
La apertura a franquicias extranjeras representa un giro pragmático del gobierno cubano ante la presión económica y política. Si se concreta, podría marcar un punto de inflexión en la relación de Cuba con la inversión privada internacional .
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